El incendio iniciado en la parroquia de O Val deja cerca de 42 hectáreas calcinadas a su paso

|

Un total de 41,37 hectáreas de superficie terminaron arrasadas tras el incendio más grande que la comarca ha sufrido este verano, el que afectó a los municipios de Narón y Ferrol desde las cinco de la tarde del sábado y que la consellería de Medio Rural dio por extinguido ayer a las 18.13 horas.
Según estas primeras estimaciones ofrecidas por la Xunta, 18,23 hectáreas son de arbolado y 23,13 de monte raso y en las tareas de extinción intervinieron tres agentes forestales, diez brigadas, seis motobombas y un helicóptero que durante gran parte de la tarde estuvo recogiendo  y descargando agua para tratar de sofocar el incendio.
Además de los efectivos de Medio Rural, fueron desplazados  tanto el Servizo de Prevención e Extinción de Incendios e Salvamento (SPEIS) de Narón como el equipo de bomberos de Ferrol, que actuaron de forma coordinada en las tareas de extinción de las llamas, especialmente ante el peligro que había de que alcanzasen varios núcleos urbanos en la zona de O Lobeiro y Papoi. También fueron alertados los servicios de Protección Civil de Narón. 

evolución del fuego
El incendio se inició en el lugar de O Lobeiro, en la parroquia naronesa de O Val, en torno a las cinco de la tarde del sábado, cuando el 112 alertó al SPEIS, que desplazó al punto su dotación de turno con vehículo forestal y de aprovisionamiento de agua nodriza. 
Las llamas se propagaron en dirección sur hasta llegar al lugar de A Lagoa, en Meirás, ya dentro del término municipal de Ferrol, lo que obligó también a movilizar los efectivos del parque de bomberos de la ciudad naval.
Debido a la intensidad y evolución del fuego fue requerida la presencia de medios aéreos con el objetivo de controlarlo. El helicóptero de la Xunta se trasladó al lugar y sobrevoló constantemente la zona ayudando en las tareas de extinción. En torno a las 18.00 horas el SPEIS de Narón se retiró, quedando en alerta por si existía riesgo para los vecinos.
De nuevo, por la noche, como consecuencia de la virulencia del incendio, el equipo naronés desplazó a la dotación de guardia más un turno entero de refuerzo. Una vez en el lugar, fueron establecidos dos equipos de control y protección de las zonas afectadas con objeto de impedir que las llamas alcanzasen las casas.
Así, sobre las 01.45 horas, el SPEIS regresó al parque sin que hubiese que lamentar ningún daño personal ni material en las viviendas. Posteriormente la consellería de Medio Rural dio por controlado el incendio a las 02.15, tras siete horas de intensa lucha contra el fuego.
Una vez neutralizados los últimos focos, la Xunta dio por extinguido el fuego pasadas las seis de la tarde de ayer.

El incendio iniciado en la parroquia de O Val deja cerca de 42 hectáreas calcinadas a su paso