Las medidas fiscales no convencen a la oposición ni a los sectores que ayer salieron a la calle

Floristas de Ferrol, Narón y Fene mostraron excedentes de Difuntos que no pudieron vender por el cierre perimetral | d.alexandre
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Hosteleros y autónomos de los concellos afectados por el cierre perimetral acudieron masivamente a una nueva concentración de los distintos sectores vinculados con las clausuras tanto de bares y restaurantes como de establecimientos de ocio nocturno, así como otros que, si bien no han cerrado, están vinculados a estos y han disminuido sus ingresos. Todos clamaron ayer ante el edificio administrativo de la Xunta, en la plaza de España, por ayudas para estos sectores afectados.

Piden un apoyo de los Concellos a los que pertenecen pero también de la administración autonómica, que fue quien obligó al sector a cerrar las puertas.

Así, palmadas y silbatos se oyeron al mediodía pidiendo “trabajar” y reclamado “una ayuda, por favor”. El SOS lanzado desde la hostelería fue apoyado por numerosos autónomos de otros sectores, que indicaron que “de la hostelería comen todos”.

Solo hora y media antes, la plaza de Armas se adornaba con flores, de ramos y coronas fúnebres y de las flores acumuladas en cajas que los floristas de Ferrol, Fene y Narón mostraron ante el Concello y a las que no pudieron dar salida por el cierre perimetral y las medidas adoptadas el día 31 de octubre, en plena campaña de Difuntos y Todos los Santos.

Las compras en esas fechas –se restringían los accesos a lo cementerios y se impedía visitar los de los concellos que no fuesen del área perimetral en el que se vive– fueron, como indicaron ayer los floristas concentrados en Armas, de en torno a un 30% menos y la facturación del año va ya por la mitad del pasado 2019.

Así las cosas, con coronas y centros con bandas en las que se podían leer mensajes como “Los floristas no se olvidan”, “Las familias también comen” o “Pedimos axuda”, el gremio hizo entrega al alcalde (que bajó a encontrarse con los concentrados en la plaza) y en el registro municipal y de la Xunta de un escrito en el que explican la situación de un sector “olvidado” que ha perdido este año campañas del Día del Padre, de la Madre, Semana Santa, bodas y eventos y, como colofón el Día de Difuntos, con mercancía comprada y a la que no pudieron dar salida por unas medidas repentinas, de las que no se informó con la antelación suficiente para poder evitar la situación creada.

Hoy volverá a ser día de concentraciones. La hostelería, esta vez convocada por la Asociación de Hostaleiros de Ferrol e Comarca, con el apoyo de los comerciantes del Centro Comercial Aberto A Magdalena, volverán a Armas –11.00 horas–, en un acto silencioso, para llamar la atención sobre su situación.

 

Rebajas fiscales

Precisamente en la misma jornada se celebró un pleno en el que se tomaron medidas fiscales que supondrán rebajas en el pago de tributos y tasas pero que no convencieron a los grupos de la oposición.

Así, se propusieron modificaciones en el IBI, con una reducción del 20% en este tributo a los negocios de hostelería, comercio, cultura y espectáculos para todo 2021. También se eximirá del pago de la tasa de terrazas todo 2020 y los meses de estado de alarma de 2021. En cuanto al IAE, se aplicarán diferentes bonificaciones, según el número de trabajadores, implantación de nueva empresa o ampliación. Según explicó la edil de Facenda, Mayte Deus, se podrían alcanzar bonificaciones de hasta el 95%. La concejala también pidió unirse al convenio “Doing business”, que beneficia la creación o ampliación de empresas y optar a ayudas de empleo.

Mayte Deus recordó que estas modificaciones irán acompañadas con una línea de ayudas directas que se convocarán para los sectores afectados y que cuentan con una partida económica del Concello y de la Diputación de unos dos millones (existen además remanentes de la primera convocatoria del PAME).

Desde el BNG, Iván Rivas explicó que la propuesta es “conservadora, repetitiva e fora de lugar” y beneficia más a las grandes empresas que al pequeño comerciante, ya que el IAE lo pagan las empresas grandes y el IBI los propietarios, pero no los arrendatarios. Pidió ventajas en agua, basura o saneamiento, que, sin embargo, no se incluyen en la propuesta, y ayudas directas sustanciales. Por su parte, Jorge Suárez (FeC) también denunció que no se tuviesen en cuenta las propuestas planteadas por su grupo y denunció que el Concello quiera “plegarse” a las exigencias de la Xunta con el “Doing business” para optar a ayudas de empleo, cosa que no hacen otras ciudades de Galicia. Pidió la retirada de estas medidas y plantear otras ayudas que “de verdade” atiendan a las necesidades de los sectores.

También Martina Aneiros (PP) mostró la decepción por esta propuesta, calificándolas de “incompletas” y criticó que se vinculase esta modificación de ordenanzas a la situación creada por el estado de alarma, cuando lo que se necesita son ayudas directas –que aun no se han aprobado– y a las familias necesitadas.

El impacto económico de las deducciones del IBI apenas tendrán repercusión en los negocios de la ciudad –debe coincidir el propietario con el que realiza la actividad–, por lo que el PP abogó por no crear falsas expectativas.

Las “rebajas” fiscales y la adhesión al “Doing Business” salieron adelante con los votos favorables del PSOE, en contra de BNG y FeC y la abstención del PP. Sí apoyaron todos no cobrar las terrazas, por un servicio que, evidentemente, no se ha prestado.

Las medidas fiscales no convencen a la oposición ni a los sectores que ayer salieron a la calle