El Barça resiste y reina

El Barcelona se quedó en inferioridad a los 36 minutos por expulsión de Mascherano y resolvió la final cuando se igualaron las fuerzas reuters
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Por tercera temporada consecutiva, el Barcelona se coronó en la Copa. Lo logró poniéndose el mono de faena cuando se quedó en inferioridad por expulsión de Mascherano en la recta final del primer periodo, superando la lesión de Luis Suárez en el segundo y aprovechando un gol de Jordi Alba en la prórroga, a la que el Sevilla llegó también con diez.

No hubo sorpresas en las alineaciones y tampoco en el guion de los primeros minutos, con el campeón de Liga al mando del partido y el Sevilla bien plantado, esperando algún error para liarla.

El Barça se gustó lo que pudo en el arranque. Primero, con un túnel de Messi a su compatriota Banega y, después,  con una vaselina de Iniesta sobre la defensa del Sevilla para dejar en posición franca a Luis Suárez, que esperó el bote del balón y probó el disparo a la derecha de la portería de Sergio Rico.

Las fuerzas estaban igualadas en el Vicente Calderón. El Sevilla apenas daba señales en ataque, aunque sí obligó a intervenir a Ter Stegen con un centro-chut de Escudero.

Lo que el Sevilla aguardaba desde el principio se dio a nueve minutos para el descanso. Gameiro le ganó la posición a Mascherano y el argentino tuvo que echar la mano a la camiseta del jugador francés, que cayó justo antes de entrar en el área. Era el último hombre y Del Cerro Grande no tuvo dudas. Sacó la tarjeta roja y mandó al argentino al vestuario. Al Barça le quedaban 54 minutos en inferioridad por delante y el castigo aún pudo ser peor. Banega ejecutó la jugada de estrategia y Ter Stegen voló para desviar el balón que iba a la escuadra.

Antes del descanso, el Barcelona, a pesar de haberse quedado con diez, tuvo la opción de marcharse en ventaja a la caseta, pero Piqué cabeceó alto, por poco, un córner medido por Iniesta.

Luis Enrique reestructuró al equipo asumiendo riesgos en la reanudación. Mathieu suplió a Rakitic y el asturiano dejó a la MSN arriba.

El Sevilla salió con fuerza, como en la Liga Europa, y acarició el gol en el minuto 50 con una pared entre Vitolo y Banega que el argentino culminó con un disparo al poste.

La mala suerte siguió pasando factura al Barcelona. Con el juego parado por un choque de cabezas entre Messi y Carriço, Suárez se lesionó al bajar el balón y tuvo que dejar el campo, con lágrimas por el dolor, por no poder acabar la final y por complicarse su participación en la Copa América Centenario.

Iniesta mantuvo la llama del  Barça en ataque y Piqué se multiplicó en defensa para que el equipo estuviera vivo en la final. Messi, de falta, probó a Sergio Rico, y Emery esperó a los once últimos minutos del tiempo reglamentario para hacer el primer cambio.

El Sevilla pidió penalti de Alves a Iborra, pero el árbitro, con buen criterio, no lo concedió. Tampoco pitó dos faltas a Neymar antes de otra acción polémica que sí castigó: el derribo de Iborra al brasileño cuando este se iba solo hacia el portero el conjunto andaluz. Roja directa y camino de la prórroga con los efectivos igualados. 

El Sevilla había dejado escapar su oportunidad y el Barcelona no le perdonó en la prórroga. Messi burló a la zaga hispalense con un sensacional pasa y Jordi Alba, que acompañó la jugada, remató cruzado con la zurda, imparable para Rico, que después se lució ante Messi, Piqué y Alves y mantuvo la emoción en la Copa. Emery recurrió a Llorente en el segundo periodo del añadido, pero el Barça ya no permitió que el título se le escapara y lo selló con un gol de Neymar. n

 

El Barça resiste y reina