Los polígonos de la comarca afrontan en diferentes condiciones la ley de fomento de inversión empresarial

El polígono de A Trabe es uno de los parques industriales como menor tasa de ocupación de la comunidad | e.c.
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La nueva ley propuesta por el gobierno autonómico del Partido Popular para reactivar la implantación empresarial en suelo industrial gallego podría reactivar algunas de los polígonos de la comarca que no han acabado de explotar en cuanto a ocupación se refiere.
Aunque la Xunta lleva ya varios años fomentando la implantación empresarial en la comunidad con planes que facilitan el acceso a suelo industrial en los polígonos promovidos por el Instituto Galego de Vivenda e Solo, el ejecutivo de Feijóo quiere darle ahora rango de ley. Por ello, ofrecerá el pago aplazado y sin intereses, hasta un máximo de cuatro años, para la creación o ampliación de terreno industrial.
El principal objetivo es luchar contra la deslocalización de muchas empresas, que se están marchando a Portugal en busca de suelo y mano de obra más barata. Dos de los sectores estratégicos dentro de esta iniciativa son, además de la automoción, el forestal y el eólico. Unos nichos de negocio donde dos de los polígonos más desocupados de Galicia, el de A Trabe (en Cedeira) y el de Ortigueira, podrían tener mucho que decir. La nueva ley propuesta por el PPdG busca dar un marco legal a la creación de nuevo suelo si hay demanda y seguir fomentando la ocupación del ya existente.

Ocupación
En la comarca, el polígono de O Vidriero, en Pontedeume, se encuentra casi con plena ocupación, más del 98% de las parcelas, y algo similar ocurre en As Somozas, con solo cuatro parcelas libres. En estos casos, de existir alguna iniciativa empresarial interesada en implantarse en la zona, la ley prevé que tanto el IGVS como Xestur puedan firma convenios con los ayuntamientos “que no dispongan de los medios necesarios para el desarrollo de áreas empresariales de iniciativa municipal”.
A través de bonificaciones, exenciones o rebajas de impuestos y acelerando los procesos administrativos, la Xunta pretende que los Concellos puedan acoger sin dilación cualquier inversión industrial. La otra parte de la ley afecta a aquellos en los que los incentivos puestos en marcha hasta ahora no han dado sus frutos, como en los mencionados parques del norte de la comarca, donde la Xunta acumula 82 parcelas vacías. No en vano, el último concurso de suelo empresarial a precio bonificado solo afectó a estos dos polígonos en la comarca, ambos con un 50% de bonificación.
En concreto, en el parque cedeirés están disponibles 38.677 metros cuadrados –a un precio bonificado de 34,17 euros– distribuidos en 36 parcela entre 811 y 1.320 metros. En Ortigueira, el metro cuadrado se vende a 27 euros y cuenta con 46 parcelas –de los 546 a los 2.000 metros cuadrados– distribuidas en más de 5,4 hectáreas.
Además de la adjudicación en compraventa, el IGVS y Xestur adjudican suelo empresarial en derecho de superficie, por lo que las empresas adjudicatarias pagan un canon anual muy reducido: 1,5% del precio de la parcela los dos primeros años, 2,5% el tercero y cuarto año y 3,5% a partir del quinto año. Esto significa que en Galicia hay suelo empresarial disponible desde 0,38 euros por metro cuadrado y año.
Unos incentivos que en muchos casos han bordeado el riesgo de ofrecer parcelas por debajo de su precio de coste. Con los precios de venta y de derecho de superficie del suelo empresarial que se ofrecen, la Xunta quiere evitar que esto suponga un motivo para la deslocalización de empresas gallegas, especialmente al norte de Portugal, pero también fuera de Europa.

Los polígonos de la comarca afrontan en diferentes condiciones la ley de fomento de inversión empresarial