Bieito Rubido Ramonde: “Entre la clase política y la periodística tiene que correr más aire”

rubido, ayer junto a josé rioseco en el club de campo d. alexandre
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El director del periódico ABC Bieito Rubido Ramonde (Cedeira, 1958) disertó ayer sobre las siempre complicadas relaciones entre el poder político y el periodismo en una conferencia impartida en el Club de Campo dentro del ciclo “Nove os venres ás nove”, que dirige José Rioseco.

Rubido hizo girar su intervención en torno a tres ejes: la idea de que el periodismo no es un poder “como pretenden algunos”, sino un “contrapoder”, la de que las empresas informativas deben ser viables económicamente para garantizar su independencia y la necesidad de que “entre la clase política y la periodística corra más aire” en alusión al riesgo de connivencia y de “amistades peligrosas”.

El director de ABC reivindicó el papel de los medios de comunicación como “conciencia crítica del poder” y apostó también por una concepción de estas empresas alejada del mercantilismo al uso. No se trata, señaló, de lograr el máximo beneficio económico, sino de obtener el suficiente para seguir desempeñando esa necesaria labor de contrapeso del poder político.

Pero a nadie se le oculta que buena parte de los ingresos de las empresas periodísticas proceden de las propias administraciones y esta es una situación, dice Rubido, que a la clase política le interesa. A su juicio, hay muchos medios que sobreviven “de forma artificial” con las “migajas” que se les conceden desde el poder, una situación que propicia también su control político. “Es importante reflexionar sobre el papel que queremos jugar”, insiste Rubido, para quien sería preferible tener menos empresas periodísticas económicamente independientes que el “sobredimensionamiento” que se produce en la actualidad.

Y a eso hay que añadir, apunta, la gran cantidad de televisiones y radios locales que dependen directamente del poder político, una “perversión” sostiene, que no es necesaria “en una sociedad libre y moderna” y que, además, supone distraer recursos económicos de otras necesidades sociales.

Eso no significa, para el director del ABC, que se renuncie a la ideología. Si bien considera que la prensa “de partido” no ha funcionado en España, sí reconoce que, en el ámbito nacional, es la “de tendencia” la que acapara más seguidores. Leer El País o el propio ABC supone un “refuerzo ideológico” para el lector, que sabe lo que se va a encontrar y, además, quiere encontrarlo. Alude en este sentido al caso del periódico que dirige, que llegó a perder 40.000 ejemplares de venta cuando adoptó una posición ideológica en la que su público no se reconocía. Hubo que recuperar la defensa de aquellos valores tradicionales del ABC para atraer de nuevo a los lectores perdidos, apunta.

Ahora bien, tener una línea editorial nunca puede suponer, aclara, perder la objetividad. “ABC tiene unas ideas y las defiende, lo cual no quiere decir que no se respete que enfrente haya otro periódico que defienda lo contrario; lo que no puede ocurrir es que no se sea veraz”, recalca.

Bieito Rubido realiza también una autocrítica a la profesión. Son los periodistas, dice, los responsables en gran medida de que se haya permitido la proliferación de ruedas de prensa que se convierten en meras declaraciones y en las que no se admiten preguntas. “Esta deriva pone de manifiesto que tenemos una democracia de baja calidad”, incide el director de ABC, que no duda en reconocer que “el periodista medio prefiere tocar las narices al compañero que hacer una defensa conjunta de la profesión”, concluye, al tiempo que echa en falta la unión que sí existe en otros colectivos.

El ciclo de conferencias “Nove os venres ás nove” continuará el próximo día 23 con el exministro socialista Juan Fernando López Aguilar, que abordará cómo afronta la Unión Europea su peor crisis.

 

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