La comarca cerró 2018 con una mayor estabilidad en los precios del suelo

El barrio de A Magdalena continúa siendo la opción más cara de la ciudad pese al continuo goteo de población hacia otras áreas | daniel alexandre
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La comarca de Ferrolterra cerró 2018 con una leve recuperación de los precios del suelo respecto a los valores registrados en enero. A lo largo de doce meses se pudo observar una caída generalizada en el coste de los pisos, especialmente durante los primeros meses del año, que, salvo excepciones, lograron alcanzar cifras positivas conforme avanzaba el período.

De acuerdo con los datos mensuales ofrecidos por el portal inmobiliario Fotocasa, únicamente los barrios de A Malata, Catabois y A Magdalena registraron cifras negativas durante el mes de diciembre, pese a que en el anterior período analizado, correspondiente a noviembre, mostraron los mejores datos de crecimiento de toda la ciudad. Así, los dos primeros –cuyo coste medio se muestra de manera conjunta–, experimentaron un descenso del 1,81% en el precio del metro cuadrado respecto al mes anterior –pasando de 1.107 euros por unidad de suelo a 1.087,1–, a la vez que un incremento del 7,2% respecto a enero. El caso de A Magdalena, no obstante, resulta completamente opuesto, pues las cifras negativas son observables tanto en oposición al inicio del año (1.151,3) como con noviembre (1.145,7), con descensos del 0,78% y del 0,35%, respectivamente –con un precio final de 1.141,6 euros por metro cuadrado–.


Pese a tener un coste más reducido, el barrio que más ha crecido durante los últimos doce meses –y que por tanto ofrece unas posibilidades de inversión más estables–, fue Ultramar, que pasó de los 939,7 euros en enero a los 971,9 a finales de año, marcando un incremento del 2,75%. Evidentemente apostar por valores inmobiliarios es un negocio de riesgo que requiere de paciencia, dado que los precios son altamente volátiles y muestran grandes diferencias entre períodos. Así, este barrio ofrece un gran ejemplo a este respecto, con una caída el mes pasado del 6,15% respecto a octubre, cuando se registró el valor más alto de todo el período –1.007,5 euros por metro cuadrado–.


En un espectro totalmente opuesto se situaría la zona de Porta Nova, que a lo largo de los meses ha mostrado una tendencia al estancamiento, rota únicamente en agosto, donde se pudo observar un crecimiento del 0,78% en su valor, mientras que el resto de meses se mantuvieron en un precio fijo ligeramente inferior al del inicio del año –1.050,9 euros por unidad de suelo frente a los 1.059,5 de enero, es decir, un 0,85% menos–.

Recuperación en Narón
El municipio vecino de Narón cerró el año recuperándose parcialmente de la caída de precios generalizada en toda la comarca, con dos de sus áreas mostrando valores más bajos que en enero, pero manteniéndose por debajo del 5%. A Gándara, el barrio con un mayor coste medio por metro cuadrado, registró un precio de 1.096 euros por unidad de suelo durante el último mes del año, lo que supone un 4,2% menos que en enero (1.143,6), pero un 2,14% más que el período anterior (1.074,3). Esta recuperación podría responder a la paulatina mejora del área, con un aumento en el número de agentes comerciales y ofertas de restauración en la zona, haciéndola más conveniente a nivel económico.


De un modo similar han actuado los precios en el área de Piñeiros y Freixeiro durante los últimos meses, que continúan siendo un 3,98% inferiores que en enero (1.029,6), pero que han mostrado una tendencia a la recuperación, aunque en ningún caso superior al 1% mensual –registrando un valor en diciembre de 989,3 euros por metro cuadrado–.


El caso de Xuvia resulta especialmente interesante al mantenerse al margen del resto de fluctuaciones del municipio. A lo largo de todo el año los precios subieron y bajaron ligeramente, con un período veraniego al alza –y valores de 1.039 euros por metro cuadrado–, pero siempre volviendo a precios similares a los del inicio el año (1.025).

Ares continúa cayendo
El resto de municipios de la comarca analizados por el portal Fotocasa mostraron en diciembre una tendencia a la baja, aunque ninguno de estos casos resulta tan llamativo como el de Ares, que si bien no muestra porcentajes tan llamativos como los del centro de Ferrol, el alto coste de los pisos en la localidad lo hace destacar por encima del resto.

El concello aresano, que a principios de año alcanzó un coste de 1.226,7 euros por unidad de suelo, mostró una oscilación mensual entre el -5% y el 2,5%, cerrando el año con un precio de 1.208,6 euros. Parte de esta caída podría derivar de la adquisición –y posterior venta– de numerosos inmuebles en la localidad por parte de la Sareb, que alejaría la atención de los compradores por la compra de vivienda a particulares.

La comarca cerró 2018 con una mayor estabilidad en los precios del suelo