Combate de lucha libre en un partido de la liga femenina

Jugadora del Galicia de Caranza Agredida
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El municipal de Neda se convirtió durante unos minutos en un ring de lucha libre más que un campo de fútbol. Fue durante el partido de la decimotercera jornada de la liga local femenina que enfrentó el pasado viernes a Rápido de Neda y Galicia de Caranza, encuentro que registraba un marcador de 2-0 a favor de las locales, pero que finalizó antes de tiempo tras una pelea que excedió del todo lo admisible y que acabó con Merchi Cartelle, de la escuadra ferrolana, como principal víctima despué de ser objeto de un auténtico linchamiento.
Corría el minuto siete de la segunda parte cuando el Galicia de Caranza disponía de un saque de banda. Sin embargo, enseguida la atención de todos los allí presentes se trasladó unos metros, al borde del área del Rápido de Neda. Allí, Tamara Yáñez, jugadora de la escuadra local, y Merchi Cartelle, de la visitante, emprendieron una pelea que inicialmente consistió en un par de bofetones. “Hubo provocación previa”, dicen de un bando. “Fue en defensa de un golpe anterior”, aseguran desde el otro.
Ahí, varias jugadoras de ambos equipos intentaron separarlas. Pero la cosa, lejos de calmarse, se complicó cuando la portera del cuadro nedense propinó una patada a su rival que le hizo caer para, una vez en el suelo, dar comienzo a un rosario de golpes y puntapiés que hizo que el colegiado López Gómez decretase el final de la contienda tras la retirada de la escuadra ferrolana.

PRUEBAS
La jugadora del Galicia de Caranza, que a sus 27 años de edad es la mayor de una escuadra formada mayoritariamente por menores de edad, recuerda esos instantes como “los más largos de mi vida”, en los que cada vez que intentaba levantarse recibía otro golpe que la volvía a hacer caer. Así hasta que el entrenador del Galicia de Caranza, Juan José Íniguez, fue capaz de levantarla y llevarla a un vestuario al que ya habían accedido, aterrorizadas, sus compañeras de escuadra.
Ya fuera del campo, la agredida se trasladó al Hospital General Juan Cardona, donde le realizaron una radiografía con la que descartar una fractura en la mandíbula –una de las zonas de las que más se quejaba– y examinar los golpes y magulladuras que “lucía” para, a continuación, dirigirse a las dependencias de la Guardia Civil de Fene, en donde cursó una denuncia por los golpes recibidos durante el linchamiento del que fue objeto dentro de un partido de fútbol.
Con la perspectiva que da el tiempo, las dos partes recuerdan lo desafortunado de un incidente que esperan que no se vuelva a producir en el futuro. Es lo que desea, por ejemplo, José Luis Rodríguez López, Cocheli, directivo del Rápido de Neda y que en este partido ejercía de delegado. De todas maneras, a su juicio lo que pasó esta vez “era algo que se veía venir”. Tanto lo de este encuentro –“el partido venía caliente de la primera parte”, asegura acerca del enfrentamiento entre dos escuadras que ya habían tenido sus manos y sus menos la pasada temporada– como el ambiente que se respira en una competición en la que percibe que falta “cultura deportiva”, ya que las jugadoras no acaban de comprender que una patada puede ser solo un lance del juego y no algo que excede de eso.
Es algo en lo que coincide el entrenador de la escuadra ferrolana que, de todas maneras, espera que este incidente se quede en un hecho aislado. “Confío en que solo haya sido un mal día”, explica. Ahora, las sanciones serán las que determinen el alcance que llega a tener este caso.

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