Poder empezar con buen pie, clave del éxito

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Atrás queda una liga regular casi impecable. Veinte victorias, el mejor balance de puntos de ambos grupos, gran superioridad sobre prácticamente todos los rivales... El Universitario ha alcanzado la fase de ascenso a Liga Femenina 1 que hoy arranca en Logroño de la mejor forma posible: ganando y desplegando un rendimiento inimaginable al principio de la campaña. Sin embargo, para que todo ello cobre significado, el equipo que dirige Lino López deberá ratificarlo en cuatro días de competición al más alto nivel. En los que la exigencia mental y física será máxima. En los que no caben disculpas ni margen para el error. En los que deberá demostrar que su privilegiada situación en la tabla no fue una casualidad.
Uno de esos rivales a los que ya ha derrotado en dos ocasiones este año, el ADBA Avilés –18.30 horas– será, precisamente, su primer escollo en una fase inicial en la que, posteriormente, se verá las caras con el Alcobendas y el anfitrión, el Campus Promete. En la liga regular, aventajó a su oponente en siete victorias pero, además, superó a las avilesinas con autoridad tanto a domicilio (66-84) como en Esteiro (81-58). Datos que convierten a las de Lino López en favoritas pero que, sin embargo, pueden ser un arma de doble filo si no se administran con precaución.
Y es que el contexto que ahora se plantea nada tendrá que ver con el de entonces. Es cierto que no habrá demasiado lugar para las sorpresas, que el Universitario conoce a la perfección los entresijos del juego del equipo que dirige Yolanda Mijales y viceversa...; pero también lo es que ese ADBA poco tiene que ver con el que esta tarde saltará a la pista del pabellón de Lobete.
Las asturianas no son un rival tan débil como aparentaron en Ferrol. Su estrepitosa derrota se debió más a mérito del cuadro departamental que a demérito propio. Es más, una semana después de caer en Esteiro, ganaron al Ensino lucense (81-77) en un partido que les abrió las puertas de esta fase de ascenso y que debe servir de toque de atención. Así que el Universitario tiene que estar alerta –y en ello ha insistido muchísimo su técnico en las últimas  sesiones de entrenamiento– para evitar verse en apuros ante una formación con jugadoras muy experimentadas.

Carencias
En el debe de las avilesinas, su excesiva dependencia de un quinteto inicial muy sólido, de gran calidad, pero que acumula demasiados minutos en cancha. Esto, en el primer partido de la fase de ascenso no debe ser un problema pero, aun así, hacer que jugadoras claves como Anna Boleda –su gran referente anotador, alma y cerebro de este equipo– o la pívot lusa Débora Abreu no se encuentren cómodas sobre la cancha será determinante. Por ello, a base de mucha intensidad, el Universitario intentará que lleguen lo suficientemente cansadas a los instantes finales del partido como para que sus decisiones no sean las más acertadas y su porcentaje de acierto baje.
Y ¿dónde radica la fortaleza del Universiario? Sin duda, en el potencial individual de jugadoras como Cris Pedrals, Marta Tudanca o Ashley Arlen, que han demostrado en reiteradas ocasiones su capacidad para echarse el equipo a las espaldas. Pero, sobre todo, en su fortaleza como conjunto, más allá de individualidades concretas. En su amplio abanico de recursos ofensivos y en la polivalencia del que, no hay que olvidarlo, ha sido el mejor equipo de la liga.
Ganar hoy no lo es todo. Ni clasificará al triunfador ni anulará como candidato al perdedor... pero el Universitario sabe, por experiencia, que este resultado sí va a condicionar la forma de encarar sus próximos encuentros. Además de un mazazo en el aspecto anímico, perder supondría quedarse sin margen de error cuando la carretera se empina y en el horizonte se divisan adversarios, en teoría, mucho más complicados como el Alcobendas o el Campus Promete.

Poder empezar con buen pie, clave del éxito