Reencuentro con los descendientes de un familiar que emigró a Cuba en 1880

agustín bañal, con su pariente cubano y la esposa, en león
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El vecino de Ferrol Rogelio Bañal Gómez conoció el pasado día 20 de julio al biznieto de un primo de su padre que emigró a Cuba en 1880 y del que, hasta ahora, no habían tenido noticia alguna.  El reencuentro de las dos ramas de una misma familia originaria de Deveso, en As Pontes, resultó bastante complejo, hasta el punto de que las investigaciones para localizarse se prolongaron durante dos años.
Quien inició las gestiones fue Jorge Luis Bañal y Martínez, biznieto del emigrado, quien solo sabía que su antepasado había zarpado del puerto de Ferrol con destino a Cuba en 1880. Era jornalero carpintero y se asentó en Matanzas, donde se casó con Mauricia María Rita Merino y Medina, con la que tuvo cinco hijos. El biznieto comenzó a hacer gestiones hace unos años para localizar a sus parientes y para ello contactó con el Registro Civil de Ferrol, los juzgados, el Obispado e incluso la Xunta de Galicia, además de hacerse con una guía de teléfonos de la provincia de A Coruña para tratar de localizar sus apellidos.
Tras una primera carta dirigida a la hija de Rogelio que no llegó a su destino por una dirección incorrecta, Jorge Luis logró que otra misiva llegase a su primo lejano, Rogelio, que fue el que continuó con las gestiones y logró desvelar los antecedentes de Agustín Bañal Pardo, el emigrado a Cuba en 1880. Se sabe que salió de Deveso, primero a pie y después en carruaje de caballos, para ir a trabajar a los astilleros de Ferrol como carpintero y que un buen día, sin papeles, se embarcó, posiblemente de polizón.
El encuentro entre el ferrolano Rogelio Bañal y su familia con el cubano Jorge Luis y su esposa se produjo en León el pasado 20 de julio. La pareja caribeña viajó a esa ciudad porque los ascendientes de ella eran originarios de Lugo y León. Un feliz acontecimiento para todos ellos, que se muestran dispuestos a no perder la relación y el contacto recién establecidos.  n

Reencuentro con los descendientes de un familiar que emigró a Cuba en 1880