La eficacia del Boiro tumbó al Somozas

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El Boiro, sin ser mejor que su rival, sí fue más eficaz para estrenar su cuenta de triunfos como local en la categoría de bronce. La indumentaria que ayer estrenaba en su primer derbi gallego en Segunda B le sirvió el equipo que dirige Fredi de talismán ante un Somozas que, pese a dominar el juego y tener el control en buena parte del choque, no pudo sacar nada positivo porque fue inferior en las áreas al anfitrión.
El Somozas ahogó en buena parte del primer acto la idea del equipo local de jugar el balón. Se empleó con más intensidad que su rival, lo que le permitió ganar los balones divididos y ser superior en las segundas jugadas. Por eso se le vio cómodo frente a un Boiro más exigido por la necesidad de no volver a fallar en casa y por la rémora de acumular cuatro jornadas sin ganar. El equipo de Stili, aun sin tener llegadas claras al área, disparó en el primer cuarto de hora hasta cuatro veces a la portería defendida por “Pato” Guillén, mientras Mandaluniz vivía mucho más tranquilo en la meta opuesta. Rami primero, Artabe y Keko –en dos ocasiones–, llevaron la incertidumbre a la hinchada local con disparos lejanos, aunque con ansias de sorprender al cuadro de Barbanza.
El Boiro, sin embargo, fue el que marcó. Pedro Beda anotó el primer tanto liguero del conjunto de Fredi en Barraña en una acción no exenta de polémica, porque Gonzalo cabeceó un centro de Juampa desde la izquierda y Pedro Beda remachó pegado al poste derecho de la portería del Somozas el balón suelto. A pesar de la buena estirada de Mandaluniz, el balón tocó en el poste e hizo un extraño para dirigirse al interior de la portería. Sobre la línea, Antonio trató de evitar el gol, pero el colegiado entendió que el balón había sobrepasado la raya y dio validez a la acción. Ni siquiera las imágenes de televisión muestran con nitidez si la pelota superó totalmente la línea –aunque da la impresión de que sí–, por lo que ambos equipos tienen argumentos para defender su postura sobre la acción.

ALTERNATIVAS
Una falta lateral que Rami envió demasiado alta abrió las hostilidades del segundo tiempo justo antes de que Cano, ganándole la espalda a Antonio –que reclamó fuera de juego– tras un buen pase de Herbert, batiera a Mandaluniz a media altura. El 2-0 dejaba la victoria local encarrilada, aunque el Somozas –que acababa de incorporar a Arkaitz al juego– pudo recortar diferencias a través de un buen testarazo de Arkaitz, que ayer actuó en punta. Sin embargo, el meta “Pato” Guillén tocó lo justo la pelota para desviar la pelota a córner.
Perdonó después dos contras claras un Boiro –Pedro Beda no estuvo fino en la definición en ellas– demasiado replegado ante un Somozas más creativo y que se había adueñado del balón y la situación. Tampoco atinó Isi en la ocasión más clara del conjunto somocense antes de que Amaro, después de una gran jugada en la que Cristian ganó la línea de fondo por su carril, diese el pase de la muerte para que su compañero marcase el 2-1 a puerta vacía.Después, Marcos Álvarez no concretó el tercer gol local y el Somozas tuvo en las botas de Amaro la mejor ocasión para empatar, pero no acertó a conseguirlo.

La eficacia del Boiro tumbó al Somozas