Dos viajeros ingleses: George Borrow y Richard Ford

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George Borrow y Richard Ford fueron dos conocidos viajeros ingleses que por diferentes motivos recorrieron España durante la primera mitad del siglo XIX. Ambos visitaron Ferrol, dejando una interesante relación escrita de su paso por la ciudad y por los lugares más notables de la misma en sus respectivas obras “La Biblia en España”, publicada el año 1842, y “Manual para viajeros por España”, publicada el año 1844. 
George Henry Borrow nació en Norfolk en julio de 1803, falleciendo en Suffolk el año 1881. Hijo de un militar y conocedor de numerosos idiomas, pasó su juventud en Escocia y estudió en Londres. Su afán viajero y aventurero le llevó a vivir en un campamento gitano y a viajar luego por diferentes países de Europa, Norte de África y Oriente como agente de la Sociedad Bíblica y corresponsal del periódico “Morning Herald”.
Entre los años 1835 y 1840 estuvo viajando por Portugal y España, difundiendo y vendiendo la Biblia protestante, abriendo una librería en Madrid y teniendo una serie de problemas en diferentes lugares con la justicia española. Su obra más conocida, “La Biblia en España”, es un pintoresco relato de sus viajes y aventuras por España, publicado el año 1842 en Londres y traducido al castellano el año 1921 por Manuel Azaña. Se trata de un libro excelente, escrito con fino estilo, aunque en ocasiones suministra una imagen excesivamente trasnochada de España. 
Durante su visita a Galicia, George Borrow, conocido como “Don Jorgito el inglés”, estuvo en Ferrol a finales del verano del año 1837, procedente de A Coruña, en un viaje que llevó a cabo por mar, padeciendo los rigores de la isla de la Marola y quejándose del viento y la fuerte marejada. Sin embargo, escribe que “de pronto el mar pareció serenarse y el mareo desapareció de golpe” contemplando el viajero inglés “uno de los parajes más raros que pueden imaginarse”, “un largo y angosto pasadizo, dominado en ambas márgenes por una barrera de rocas negras y amenazadoras”, “el paso tendrá una milla de largo y es la entrada de un ancho fondeadero en cuyo extremo puesto  se alza la ciudad de El Ferrol”. De esta forma George Borrow describe su entrada por la ría de Ferrol. 
Una vez que desembarcó en la ciudad la primera impresión que le produce Ferrol es deprimente: “apenas entré en la ciudad se apoderó de mi alma la tristeza. La hierba crecía en las calles; por todas partes me daban en la cara las huellas de la miseria”. Pero, a pesar de todo, dice que la ciudad y su Arsenal Militar tienen muchas cosas que admirar. Paseando por la ciudad George Borrow escribe: “Hay en el Ferrol algunas calles buenas y no pocas casas muy hermosas. La alameda es una plantación de más de un millar de olmos aproximadamente, casi todos magníficos”. 
 En lo que se refiere a la visita que realizó al Arsenal militar quedó lleno de admiración: “Yo he visto los astilleros de Rusia y de Inglaterra; pero en cuanto a su grandeza y suntuosidad, no pueden, ni por un momento, compararse con estos maravillosos monumentos del extinguido esplendor naval de España”. Pero también hace el apunte negativo: “ya no pululan por el Arsenal aquellos millares de carpinteros de ribera que construían las largas fragatas y los navíos de tres puentes, destruidos casi todos en Trafalgar”. Desde hace cinco años una plaza del barrio ferrolano de San Juan lleva el nombre de George Borrow.
Richard Ford Booth nació en Londres, dentro de una familia noble, en abril de 1796, falleciendo el año 1858 en Devon. Viajero, dibujante e hispanista, persona de extraordinaria cultura, se graduó en Leyes en el Trinity College de Oxford el año 1817, realizando el posterior y habitual viaje de estudios por diversas ciudades europeas. A la vuelta se dedicó a colaborar como periodista y dibujante en varias publicaciones de la capital londinense.
Casado con Harriet Capel en 1824, se trasladó a España el año 1830 a causa de la precaria salud de su esposa, que exigía un cambio de clima, fijando su residencia en Sevilla y Granada. Desde ambas ciudades recorrió miles de kilómetros por tierras españolas, montado a caballo y siempre en compañía de arrieros, frecuentando las clases humildes y criticando la corrupción y el mal gobierno del país. No obstante, enamorado de las costumbres hispánicas, realizó centenares de dibujos de los lugares visitados, publicando el año 1844 en Londres la obra “Manual para viajeros por España”, reeditada con gran éxito  en diversas ocasiones, donde incluye la descripción de su viaje por Galicia.
El año 1832 Richard Ford entra en Galicia, “una tierra que abunda en valles y montañas y está habitada por gente dura, independiente y difícil de dominar”. El viajero inglés, después de su estancia en A Coruña,  llevó a cabo en una incómoda diligencia el viaje hasta Ferrol, aunque recomendaba hacer ese recorrido “por medio de un vapor, un camino más corto y agradable”, dado el mal estado de las comunicaciones por vía terrestre y al hecho de no existir todavía el  ferrocarril entre ambas ciudades. Sin embargo, Richard Ford hizo por mar el trayecto desde O Seixo hasta Ferrol, diciendo que desde la banda sur de la ría “se puede alcanzar Ferrol en bote en unos quince minutos”.
En su obra “Viajeros en España” Richard Ford, después de hacer una especial referencia al fallido ataque y desembarco que realizó la flota del Reino Unido en la playa de Doniños en agosto del año 1800, como había hecho anteriormente George Borrow, alaba de manera especial la Alameda de Ferrol, “una plantación de un millar de olmos, casi todos magníficos, que los ferrolanos, con su genuino espíritu localista, se jactan de que su ciudad posee un paseo público mejor que el de Madrid”.

 jjburgoa@hotmail.com

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