El gobierno retoma la tasa de saneamiento del PP y la aplica con efectos retroactivos

EDAR Prioriño visita Suarez AEOPAS
|

Arropado por buena parte de los ediles del equipo de gobierno, el alcalde, Jorge Suárez, anunció ayer su renuncia a sacar adelante la tasa de saneamiento que no logró aprobar en cuatro intentos y reactivar la que puso en marcha el Partido Popular y que en septiembre de 2015, ya con Ferrol en Común en el gobierno, se suspendió por considerase injusta.

Ahora, el alcalde justifica la medida alegando a la necesidad de garantizar la depuración de la ría y el tratamiento de las aguas –que funciona desde el 3 de abril– y a la imposibilidad de que las arcas municipales hagan frente a ese gasto de 2,5 millones de euros anuales, que deben, atendiendo a la directiva europea, ser abonados mediante la imposición de una tasa.

Aunque Suárez reconoció no estar contento con la medida adoptada, indicó que no se puede detraer esa cuantía de otras partidas económicas destinadas a ayudas de emergencia, empleo o subvenciones a entidades, por lo que a la vista de la imposibilidad de aprobar la tasa deseada, se opta por retomar la suspendida, en función de los informes técnicos y jurídicos pertinentes.

El levantamiento de la tasa se abordará en una comisión extraordinaria esta semana con la idea de aprobarla en un pleno el próximo miércoles y hacer frente desde ese momento al cobro de la tasa, con la aprobación de los padrones y la búsqueda de alternativas “o menos gravosas posibles” para abonar la tasa, ya que,  desde este momento se cobrará por la depuración de las aguas y, además, con efectos retroactivos desde el mes de abril, en el que comenzó el saneamiento real. Probablemente se pasarán recibos bimestrales, para repartir las cantidades en pequeñas cuantías hasta regularizar la situación.

La antigua tasa había quedado suspendida en el pleno del 18 de septiembre de 2015, tras haber denunciado el propio ejecutivo local que se trataba de una “estafa” masiva, ya que quedó demostrado que la estación depuradora no estaba actuando al 100% y las aguas negras eran derivadas al mar abierto a través de un bypass pero sin tratarlas en profundidad. Ahora, una vez que se demostró que sí funciona el saneamiento, el ejecutivo ha querido repercutir una tasa, menos gravosa que la del anterior mandato, pero que no ha podido salir adelante hasta el momento.

La idea que planteó ayer el regidor local fue el levantamiento de la tasa anterior, con su aplicación inmediata, y una posterior modificación de la misma, con el fin de que no  se repercutan costes que el gobierno local no quiere que se incluyan en la tasa como el préstamo de Acuaes al Concello o la inversión en el saneamiento de la zona rural, de modo que finalmente en la tasa solo se repercuta el coste real del servicio recalculado. En definitiva, indicó el alcalde, el objetivo de la modificación es que “sea máis económica, pola detracción de conceptos”.

La aplicación de la tasa no supone, como insistió el alcalde, que el Concello no vaya a llevar a cabo las reclamaciones pertinentes de carácter administrativo y judicial, “ata a última instancia”, para reclamar todos los gastos que, a su juicio, le fueron imputados indebidamente al Concello entre los años 2014 y 2017.

En este sentido, el alcalde, Jorge Suárez, recordó que se entregó  en su día una depuradora que no funcionaba y se cobró una tasa durante un período en el que no se estaban saneando las aguas. Por eso, dijo, “abriranse as vías de reclamación administrativa  e xudicial, para reclamar todos os gastos que lle foron imputados indebidamente ao Concello dende 2014 ata  a actualidade”.

Suárez reconoció que “non será un camiño doado porque nos enfrontamos a grandes corporacións pero sabemos que obxectivamente non debeu, nunca, poñerse a cargo do Concello unha depuradora que non estaba en condicións de funcionar”.

De quedar demostrado legalmente el cobro injusto, aseguró que se devolverán los 800.000 euros cobrados a los vecinos, ya sea en forma de condonación o bien a través de devoluciones directas.

La situación creada con la suspensión de la tasa ha hecho tambalear la empresa mixta de aguas –Emafesa– que denunció pérdidas y llegó a pedir un concurso de acreedores, que la parte pública, el Concello, rechazó.

El levantamiento de la suspensión de la tasa era también una de las peticiones de la empresa Socamex, que llevó a los tribunales al Concello de Ferrol para que se levantase la suspensión, aunque la demanda fue desestimada en su momento.

El gobierno retoma la tasa de saneamiento del PP y la aplica con efectos retroactivos