El Racing pone fin a su mala racha

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La mala racha que se cortó en el derbi que ayer enfrentó al Racing y al Pontevedra fue la del equipo ferrolano. Un tanto de calidad de Dani Benítez permitió al cuadro verde volver a la senda de la victoria y, de paso, alejarse un poco más de los puestos que acarrean peligro de perder la categoría. En cambio, para el Pontevedra supuso el ahondar en una mala dinámica que, al menos, lo mantiene entre los cuatro primeros a falta de doce jornada para llegar al fin de la liga regular, así que la situación no es tan grave como podía ser tras esta dinámica.
En vista de la mala racha en la que Racing y Pontevedra llegaban al encuentro, ambos priorizaron la seguridad defensiva a la presencia ofensiva. Así que durante muchos minutos las llegadas a la porterías contrarias fueron tibias, casi inexistentes. Tan solo un remate por bando –el primero a cargo del visitante Mouriño, el segundo en la testa del racinguista Mendi– pudieron hacer cambiar el sino del partido. Sin embargo, la falta de acierto de ambios hizo que el encuentro siguiese tal cual se encontraba.
No tenía el choque demasiados visos de cambiar a tenor de lo visto durante la mayor parte... pero a falta de menos de diez minutos para el final de la primera parte apareció Dani Benítez para darle un vuelco al encuentro. Un latigazo, tras el saque de una falta, desde unos treinta metros se convirtió en el tanto racinguista. Y, aunque el Pontevedra estuvo a punto de empatar al filo del descanso con un cabezazo de Añón que se fue a las manos de Sergio García, el encuentro llegó al intermedio con la mínima renta de la escuadra   de la ciudad naval.

diferencia
La situación obligó al Pontevedra a cambiar algo su puesta en escena –los dos cambios que realizó quisieron darle un cariz ofensivo al equipo–, pero en realidad su intención no se reflejó en el campo. Porque, a pesar de que el cuadro granate ejerció cierto control de la situación, su presencia cerca de la portería racinguista no llegó a traducirse en opciones para marcar. A cambio, su desorganización defensiva permitió al cuadro verde crear alguna situación para marcar otro tanto.
El paulatino repliegue racinguista motivó que el Pontevedra, aun sin proponer un juego demasido brillante, se pasase casi todo el tramo final del partido cerca de la portería contraria. Sin embargo, su presencia fue más ficticia que real, porque las ocasiones visitantes apenas llegaron, lo que aumentó a seis las jornadas que lleva sin ganar... y sin marcar.

El Racing pone fin a su mala racha