Cuando ganar un “talent” no es garantía de una carrera prolífica

Diario de Ferrol-2019-02-24-015-1c147555
|

En e2001 un fenómeno musical arrasó en la televisión y vino para quedarse. Operación Triunfo logró éxitos de audiencia insospechados y gran parte de los concursantes del mismo se hicieron un hueco importante en el panorama musical. Se sucedieron otras ediciones más o menos exitosas, pero la fiebre por lograr colarse en uno de estos formatos como catapulta para hacerse un hueco en el panorama musical no ha dejado de crecer. Y es que este tipo de programas son el escaparate perfecto para darse a conocer y acabar con un disco bajo el brazo, lo que no quiere decir que esto sea sinónimo de éxito.
La comarca ha aportado numerosas voces a este tipo de formato, las últimas, las de Miriam Rodríguez, tercera clasificada en el retorno de Operación Triunfo a las pantallas en 2017, y la de la pontesa Sabela Ramil, cuarta clasificada en la edición de 2018. Otros jóvenes de la zona han hecho gala de su talento y valía musical en diferentes formatos como La Voz, Factor X, o en un ámbito más local, el concurso de talentos de la TVG.
De entre todos ellos destaca el papel realizado por la cedeiresa Irene Caruncho en La Voz en el año 2016, ya que resultó ser la ganadora del concurso. Un hecho que no pasó desapercibido en la comarca, que arropó a la joven de Cedeira desde un primer momento. Y es que nada más empezar a cantar en las audiciones a ciegas acaparó la atención de los miembros del jurado (coach) y en los primeros acordes ya había logrado que Malú girase su silla, que es la forma en la que manifiestan su interés por tener en sus equipos a los candidatos. Su calidad vocal y esa voz que recuerda en algunos matices a la de Adele hicieron de la cedeiresa una candidata a ganar el talent y así lo hizo. Su recibimiento en Cedeira fue multitudinario y la joven cantante no pudo contener las lágrimas de emoción al ver a sus vecinos volcados con ella. 
Después llegaría su disco, que no logró el éxito esperado, llegando la propia Irene a decir del mismo que no era todo lo bueno que cabría esperar. Lamentablemente el trabajo no acarrearía las ventas esperadas y Caruncho sigue como al principio, luchando y peleando cada día por hacerse un hueco en el apretado y poco accesible panorama musical. 
El pasado verano inició una campaña de crowdfunding para sacar su último trabajo discográfico, “Still Running” y que anunciaba así en sus redes sociales. “En 2016, empujada por mi familia y mis amigos, me presenté al talent show La Voz, en el que resulté ganadora. Fue una gran experiencia que me llevó a publicar un disco con Universal, una de las mayores discográficas de España, pero no tuve una buena experiencia, por lo que decidí emprender un nuevo camino por mí misma. Ahora, he querido enfocar mi carrera desde otro punto de vista, acompañada por una fantástica banda y arriesgando por temas originales y en mi estilo”, señala la joven promesa. 
Caruncho también lamentaba días atrás en sus redes que su edición no se promocionó como cabía esperar dando más cancha a los propios miembros del jurado que a los concursantes. También manifestó su pesar porque no se hubiesen colgado vídeos con actuaciones en diferentes plataformas como Youtube o canales propios como sí se hace ahora, algo que considera “injusto, porque los que participamos en el concurso no pudimos ni subir un vídeo con nuestras audiciones”, apuntaba Caruncho, que hace unos días actuaba en Zaragoza, en el Teatro Principal de la mano de la Fundación Carlos Sanz en una gala benéfica. 
Este tipo de actos los compagina la de Cedeira con las actuaciones que realiza con su banda por diferentes salas de conciertos de Galicia para presentar su último trabajo discográfico, formado por seis canciones cuyas letras y música llevan su sello personal.
 Temas en inglés y castellano de estilo pop soul y que pudieron publicar gracias a las ayudas recibidas por sus seguidores que sirvieron para financiar los gastos de fabricación de los discos. 
La propia Carucho descarta presentarse a un nuevo concurso  aunque sabe que la repercusión podría ser beneficiosa pero aún así entiende que “no tendría mucho sentido volver a pasar por eso y que te juzguen, no me veo la verdad, la gente ya me conoce y sabe como canto”, afirma. 
Además, asegura estar en una etapa muy feliz de su vida, “hago lo que quiero, rodeada de músicos increíbles que han querido acompañarme, estoy feliz y agradecida y trabajando mucho, con menor repercusión pero haciendo lo que me gusta”, asegura.
 Es muy probable que el éxito que merece le llegue a Irene Caruncho y a su banda muy pronto, pero en esta ocasión no será gracias a un programa de éxito como La Voz.

Cuando ganar un “talent” no es garantía de una carrera prolífica