Las cofradías de Ferrol y Barallobre sufren uno de los peores años de capturas y ventas

Un grupo de mariscadores explota el banco de As Pías a primera hora de la mañana | meis
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Los mariscadores de Ferrol y Barallobre, los principales pósitos de las comarcas, han vuelto a salir a salir a la calle en los últimos meses para exigir tanto a la Xunta como al gobierno municipal una solución a la desastrosa situación que viven actualmente, sin apenas capturas y envueltos en una incertidumbre constante sobre si las ventas cubrirán los gastos diarios.

Los datos del primer trimestre publicados por la web de la Consellería do Mar avalan sobradamente sus protestas. En Ferrol, solo entre enero y marzo de este año, las capturas han bajado en diez mil kilos respecto al mismo periodo del pasado año. Mientras que en el primer trimestre de 2016 se vendieron 61.628 kilos, este año apenas se superan los 51.540. Esto, repercute en unas ganancias que han descendido en casi 190.000 euros.

En el pósito de Barallobre la situación se tornó incluso más dramática. El descenso en las ventas respecto al primer trimestre de 2016 alcanza los 14.927 kilos y las pérdidas económicas rebasan los 180.000 euros, situándose en los 315.354 de facturación.

Almeja babosa
El banco marisquero de As Pías, al que acuden ambos pósitos, es el gran caballo de batalla para los mariscadores y el centro de sus principales reivindicaciones. No en vano, esta merma en las capturas se hace más evidente en las especies que se explotan en esa zona concreta.
Es el caso de la almeja babosa, que hace dos años situó al pósito de Barallobre a la cabeza de Galicia en ventas de esta especie y que en los tres primeros meses de este año apenas ha despachado 11.900 kilos, casi 10.000 menos que hasta marzo de 2016. Con unas cifras similares comienza el año la cofradía de Ferrol: 8.918 kilos menos de babosa que se traducen en 168.000 euros menos de beneficio. Tan solo en tres meses.

es concentraciones de los mariscadores frente a la sede de la Xunta en Ferrol, la patrona mayor del pósito ferrolano, Isabel Maroño, hizo hincapié en la urgencia de sanear la ría desde dos frentes. Por un lado, la puesta en marcha de la depuradora –un proceso recientemente desbloqueado– y por otro, la limpieza integral de los fondos marinos, especialmente en el banco de As Pías.

“Pedimos a la Xunta que contrate a una empresa especializada para que retire toda la basura y todos los materiales que todavía existen en los fondos: restos del antiguo puente, metales...”, explicó Maroño, quien recordó a los responsables autonómicos que el marisco de talla reglamentaria es casi inexistente en la ría.

Parón biológico
Para ello, piden a la Xunta que les permita realizan un parón biológico que ayude a los bivalvos a coger talla y densidad y, a la vez, en paralelo a las tareas de limpieza, favorezca la regeneración del lecho marino. Sus cálculos estiman que la actividad debería detenerse durante seis meses, sin que por ahora se haya llegado a un acuerdo sobre cómo abordar las prestaciones de los mariscadores durante este periodo.

Los afectados solicitan que este parón sea subvencionado y que esos meses no se descuenten del cómputo de jornadas realizadas para renovar los permisos de explotación del próximo año. La Xunta, sin embargo, únicamente les ha trasladado la opción de cubrir gastos con la extracción y venta del mejillón, algo que no convence a los pósitos por los escasos réditos económicos que genera esta actividad.

Ante la urgencia y el bloqueo de esta situación, los mariscadores continuarán con las protestas, aunque no descartan que se conviertan en encierros. l

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