Una prueba de adaptación

\fútbol entre el Racing y el Somozas
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Quedan doce jornadas para el final de la liga regular y el Racing dispone de nueve puntos de ventaja sobre sus perseguidores más cercanos. Parece una situación ideal para que el equipo ferrolano acabe el campeonato regular en lo más alto y así tenga más opciones de lograr el ascenso a Segunda, su objetivo. Sin embargo, se parece a la que vivió hace un par de meses y que, tras encadenar algunos malos resultados, convirtieron los ocho puntos de los que llegó a disponer en solo uno. El cuadro verde no quiere que la historia se vuelve a repetir, así que pretende hacer frente con una concentración máxima a todos los encuentros que le quedan por disputar, comenzando por el que lo va a enfrentar al Valladolid B este mediodía –12.00 horas, anexo del José Zorrilla–.
Será un partido exigente por varias cuestiones. La principal, el terreno de juego, que va a condicionar el juego entre dos escuadras que gustan de hacerlo de manera combinativa más que de forma directa. Sin embargo, la hierba artificial del anexo del estadio de José Zorrilla, acompañado del viento que suele soplar en ese escenario, no da opción a demasiadas florituras. Por eso, el conjunto de la ciudad naval está preparado para hacer frente a un choque que se va a parecer más al de hace algunas semanas en el campo del Izarra que a cualquiera que se pueda llevar a cabo en el estadio de A Malata. Además, las acciones a balón parado pueden cobrar una especial importancia y ahí el cuadro verde tendrá que mostrar su calidad.

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También la capacidad de un rival que últimamente ha mejorado su rendimiento, sobre todo desde que sus jóvenes jugadores juegan de una manera no tan arriesgada como antes. Así que la escuadra que prepara Miguel Ángel Tena tendrá que tener cuidado con las transiciones defensa-ataque que realice el filial pucelano, que se han convertido en su gran arma para hacerle daño a los contrarios gracias a la gran velocidad de sus jugadores de ataque.
Pero, para lograr una victoria que le haría mantener la distancia sobre sus perseguidores con una jornada menos por disputar, el Racing también espera hacer valer la solidez defensiva que ha mostrado en las últimas semanas y que se traducen en llevar cinco partidos con la portería a cero. Es el salto de calidad que el Racing necesitaba para presentarse a la parte final de la temporada mostrándose como una escuadra capaz de adaptarse a todo tipo de escenarios. El de este mediodía será uno de los más particulares que le quedan por visitar y la escuadra de la ciudad naval pretende salir airosa para, de esta manera, dar otro paso más hacia el título liguero del grupo I, el previo a lograr el ascenso.

Una prueba de adaptación