Un pasito para adelante en los proyectos de Aspanaes y el Hogar de Sor Eusebia

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Un año más, el Coliseum concentró encima del escenario a más de 1.100 niños solidarios que cantaron, bailaron y tocaron por los pequeños con Trastorno del Espectro Autista de Aspanaes y los sin techo, que buscan refugio a diario en el Hogar de Sor Eusebia. El Festival Intercentros volvió a contar con el apoyo de los coruñeses que poblaron las gradas y sumaron kilos de comida en la entrada para que el gesto fuera todavía más grande. 


En total, participaron 31 instituciones en el evento, de las que 27 fueron colegios, tanto públicos como concertados y privados. Entre todos hicieron que los proyectos de estos colectivos lleguen a más gente y al final, unos y otros acabaron dando pasos con la canción “La venda”, que La Pegatina compuso para Miki y Eurovisión. 


Contó Rodrigo Hidalgo, de Dominicos, horas antes de la cita que  de lo recaudado en taquilla, el 60% irá a Aspanaes y el 40%, a Sor Eusebia. 


Los chavales, de diez a 17 años, actuaron en las categorías de directo, destinado a bandas de música con bajo, guitarra, batería y teclado; de canción, y que incluyó la modalidad infantil y juvenil; y de coreografías, para academias y a nivel escolar.


Como una caja de sorpresas, los artistas fueron sacando los hits del momento a la palestra en una convocatoria de temática libre, donde lo que eligen “es lo que escuchan en la radio, lo que ellos viven y sienten para que la música sea nexo de motivación para que crezcan como personas”. 


Más allá de los premios, está el gesto, recalca Rodrigo. Por eso, el premio más especial es el de los 1.100 actuando por la causa. Aún así, se llevaron trofeo los que más gustaron en cada apartado y uno final, el de Solidaridad, que otorgó el Ayuntamiento, al colegio más implicado con el proyecto y sin tantos medios como otros. 


Y es que aquí da igual que los centros cuenten con grandes polideportivos y aulas donde ensayar con tecnología puntera. Lo que vale es la intención, la que lleva a los coruñeses a retirar un ticket y ocupar uno de los  4.000 asientos que ayer se pusieron al servicio del que más lo necesita. 

Rodrigo explicó que muchos de los asistentes fueron de última hora porque ayer tenían evaluación en los colegios y decidieron ver a sus compañeros al finalizar los exámenes: “Es bonito ver que se conocen, incluso a los de otros colegios y pasan una gran tarde de música y solidaridad”.

Un pasito para adelante en los proyectos de Aspanaes y el Hogar de Sor Eusebia