El “Bergantín” y el “Mouro” llegan a Santander mañana para su desguace

arsenal militar
|

Los antiguos patrulleros de la Armada “Bergantín” y “Mouro” abandonaron ayer al mediodía la ría de Ferrol remolcados por el “Pau da Luz” rumbo al puerto de Santander para iniciar allí su desguace.
Los dos “tacañones” –así se les apodó por las restricciones presupuestarias que afectaron al programa de construcción– llegarán a Cantabria mañana y a partir de ese momento podrán comenzar los trabajos de achatarramiento, que, según Yosu García, gerente de Recuperaciones Siderúrgicas y Navales –Resyna–, una de las dos empresas, junto a El Saco Útil, que resultaron adjudicatarias de la subasta de los tres patrulleros, se prolongarán entre seis semanas y dos meses.
García avanzó que, si el tiempo lo permite, regresará a Ferrol el lunes para supervisar los preparativos de la salida del tercer buque de la clase “Anaga”, el “Marola”, que permanece amarrado en la Estación Naval de A Graña.
En total, la UTE formada por Resyna y El Saco Útil gestionarán unas 720 toneladas de chatarra, por las que han pagado, según se informó en este periódico hace dos semanas, 102.755 euros, un 20% más que el precio establecido en el anuncio de licitación publicado en junio.

historia
El “Bergantín”, el “Mouro” y el “Marola”  son tres de las diez unidades que formaban la clase “Anaga”. Fueron construidos entre finales de la década de los 70  principios de los 80 en los astilleros públicos de Bazán en San Fernando. Los que hasta esta semana estuvieron amarrados en el Arsenal de Ferrol abarloados a las fragatas “Extremadura” y “Asturias” estuvieron en servicio 30 años. Fue en junio de 2010 cuando se celebró la ceremonia de baja de la Lista Oficial de Buques de la Armada y desde entonces, tras su desarme, se encontraban a la espera de resolver su futuro.
En estos momentos, la Junta Delegada de Enajenaciones y Liquidadora de Material del Arsenal de Ferrol tiene abierto otro proceso. Se trata de la fragata “Baleares”, amarrada en A Graña. El pasado 4 de julio, el Boletín Oficial del Estado la sacaba a subasta para su acharratamiento y fijaba un precio de partida de algo más de 350.000 euros.
La fecha para su adjudicación no se ha fijado hasta ahora, pero según fuentes consultadas por este periódico no sería antes del mes de diciembre.
Cuando se concrete, todavía quedarán varias unidades de baja en el Arsenal aguardando su destino. Dos de ellas, el portaaviones “Príncipe de Asturias” y el patrullero “Chilreu” trataron de venderse, pero finalmente los contactos, principalmente en el primero de los barcos, no cristalizaron. Junto a estas habrá otras dos sobre las que aún no se ha tomado una decisión definitiva, las fragatas “Asturias” y “Extremadura”, en las que existía el interés de la administración –la de Ferrol con respecto a la primera– para convertirlas en museos flotantes.

El “Bergantín” y el “Mouro” llegan a Santander mañana para su desguace