La historia de nunca acabar: un problema que se remonta a la primavera de 2017

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Hace un par de temporadas que Esteiro se le quedó pequeño al Uni Ferrol y, con la vista puesta también en jugar competición europea, el traslado a A Malata se hizo imprescindible. La mudanza, sin embargo, siempre estuvo supeditada al cambio de un parquet que data de 1985 y que está tan deteriorado que en algunas zonas el balón de baloncesto ni bota. El club obtuvo un compromiso firme del gobierno municipal para recambiarlo de forma inmediata, pero los plazos se han ido dilatando y la obra posponiendo, primero por algunos contratiempos con los permisos que debía conceder Costas pero, sobre todo, atascada por una nueva ley de contratación pública que en el Concello pesa como una losa

La historia de nunca acabar: un problema que se remonta a la primavera de 2017