Aguirre reconoce que hay “nubes negras” en el horizonte del grupo Navantia

Diario de Ferrol-2013-10-08-002-94288479
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El presidente del grupo SEPI, Ramón Aguirre, confirmó ayer ante la Comisión de Presupuestos del Congreso que la situación económica de Navantia “es muy preo-cupante” y que el desequilibrio entre el patrimonio neto y el capital social, que en su comparecencia del pasado año ya había apuntado, va a producirse en muy breve plazo, por lo que serán indispensables “ayudas adicionales”. El responsable aludió a que, además de la inyección de fondos, será necesario el ya conocido plan estratégico y un pacto social para apuntalar el futuro de la compañía.
La mala situación económica de Navantia contrasta con la buena salud del grupo SEPI. Según dijo Ramón Aguirre, en el próximo ejercicio el holding público generará 230 millones de beneficio y esta senda en positivo, aseguró, continuará al menos hasta 2017. Sin concretar previsiones en cuanto a la plantilla de Navantia, Aguirre señaló que la SEPI tiene actualmente 73.894 trabajadores y que el próximo año pasarán a ser 71.795, con un descenso previsto del 2,8% que achacó en su mayor parte “a factores vegetativos”.
Al contrario que anteriores comparecencias, en las que los costes laborales ocuparon en gran medida el discurso de Aguirre sobre Navantia, en esta ocasión el responsable achacó la situación a la caída de la demanda, fundamentalmente en el sector naval militar. Solo pudo citar, entre los contratos firmados, los dos de mantenimiento de las fragatas noruegas y los destructores americanos y el de transformación de los buques anfibios argelinos. En cuanto a las acciones comerciales “más maduras”, Ramón Aguirre citó los gaseros de Repsol-Gas Natural, el LHD de Turquía, los nuevos buques logísticos australianos y las corbetas de Catar, junto con el flotel de Pemex. En este último contrato se detuvo, a preguntas de los parlamentarios, para explicar que “todo hacía pensar que la adjudicación se produciría de manera que el corte de chapa sería este año”. Incidió en que las causas del retraso están exclusivamente en el proceso de licitación que se desarrolla en México y que por parte de Navantia se han cumplido todos los requisitos, al tiempo que reiteró que “no hay ninguna duda de que el contrato de Pemex entrará en vigor” tanto para los astilleros de Ferrol como para el de Barreras en Vigo.
El presidente de la SEPI reconoció que Navantia contaba con la obra del flotel para evitar el desequilibrio patrimonial y puso el acento en el cumplimiento de compromisos, entre otras cosas, con la formulación de la consulta sobre el dique flotante a Bruselas que, de momento y según dijo, no tiene respuesta, así como con el tax-lease, cuyo impacto sobre Navantia, comentó, será en todo caso mínima. Ramón Aguirre reconoció que hay “nubes negras” en el horizonte de los astilleros públicos, aunque garantizó que “no cejamos en el empeño” de conseguir nuevos contratos.
En la comparecencia se preguntó a Aguirre sobre la carta que el presidente de Navantia, José Manuel Revuelta, remitió al personal para anunciar el plan estratégico 2014-2018, acerca de la cual el presidente de la SEPI dijo que contiene “certezas” y también “un olvido”, porque “el contenido puede leerse por parte de cualquier competidor”.

REunión del PSOE
Unas horas antes de la comparecencia de Aguirre en Madrid, los socialistas Paloma Rodríguez, Beatriz Sestayo y Bruno Díaz mantuvieron en Ferrol una reu-nión de trabajo con el comité de empresa del astillero. En ella, según explicó la parlamentaria Beatriz Sestayo, se verificó el “esperpento” de que la Xunta haya devuelto 1.500 millones de euros de fondos europeos para proyectos estratégicos precisamente cuando el dique flotante, según ha venido defendiendo el PSOE, podría ejecutarse con cargo a esta partida. Sestayo señaló que los astilleros de la ría viven su momento más dramático y expresó su preocupación por la falta de recursos formativos que tienen los parados del sector. n

Aguirre reconoce que hay “nubes negras” en el horizonte del grupo Navantia