El Rally de Narón salta a la escena nacional

La última edición del Rally de Narón se celebró en junio de 2019, ya que el año pasado fue suspendido por la pandemia | FETRI
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Ávida de dar un paso adelante y embarcarse en proyectos más ambiciosos, la Escudería Siroco Team Narón ha optado por aceptar la invitación de la Federación Española de Automovilismo para que el Rally de Narón sea una de las nueve pruebas que compongan este año la recién creada Copa de España de Rallys de Asfalto (CERA) Recalvi.


Una competición que toma el testigo del Nacional de Asfalto, que desaparece en los términos en los que estaba planteado hasta el momento para dar paso a un Supercampeonato mixto, que mezcla esta superficie y carreras en tierra, y que seguirá contando con el Rally de Ferrol como una de sus plazas fuertes.


En lo que al CERA se refiere, la empresa gallega Recalvi patrocinará un evento del que han sido promotores escuderías “irmandiñas” como el propio Siroco Team Narón, la Escudería de Lalín, la Rías Baixas o la de Santiago. Juntas barajaron la posibilidad de conformar un circuito en la zona norte pero, al final, el respaldo del ente federativo nacional les permitió ampliar sus miras.


Con todo, serán los rallys del Cocido, Narón, Botafumeiro y Rías Baixas el eje central de esta copa que cuenta con el aliciente de repartir 100.000 euros en premios. El circuito arrancará a mediados de abril, con el Rally de Sierra Morena, en Córdoba. Después llegarán en los meses siguientes el Botafumeiros y el Rías Baixas antes de que se ponga en escena el Rally Cidade de Narón, el 26 y 27 de junio. Tras este, los pilotos acudirán a Sarón, en Cantabria; al Princesa de Asturias, el Vila de Llanes, Rali do Cocido para acabar el evento en La Nucia a principios de noviembre.


Un reto así obligará al Siroco Team Narón a salir de su zona de confort y “probar cosas nuevas” como una buena ocasión “para darnos a conocer fuera de Galicia”, asegura Moncho Padín, integrante de la escudería y “alma mater” de la carrera.


En el Campeonato Gallego la prueba naronesa siempre ha tenido buena fama y durante dos décadas ha gozado del máximo coeficiente. Un prestigio que lo ampara para afrontar un reto mayor que exigirá incrementar la seguridad “aunque ahí nunca hemos escatimado”–, contar con un médico en cada tramo, contratar a las empresas de cronometraje homologadas y, en general, “que haya más parafernalia”.


El recorrido será muy similar al de ediciones precedentes, pero recuperará su formato de hace un par de años, con cuatro tramos sobre los que se realizarán dos pasadas a cada uno. Una disposición que espera que guste a espectadores y pilotos. Aunque sabe que no se alcanzarán registros como los más de 120 participantes de otros años, confía en que la prueba tenga buena acogida gracias a sus premios en metálico y el establecimiento de trofeos y copas para vehículos específicos.


El apoyo del Concello de Narón, también de sus patrocinadores habituales, ha sido determinante para que esta propuesta tome forma. Una competición que Padín confía en que, a diferencia del año pasado, pueda sortear la pandemia y salir a escena. “Prefiero ser optimista y pensar que se va a celebrar, pero sin caer en el absurdo de creer que no va a tener que haber unas medidas especiales”, reconoce. Sea como sea, lo importante es recuperar la prueba “porque dos años seguidos sin rally sería difícil de recuperar, tanto por los patrocinadores como por los colaboradores. Así que confío en que se celebre porque además supone un retorno económico importante para la comarca”. 

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