El BBCA, ante su proyecto más ilusionante

Entrevista Sandra Prieto - Discípulas.
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Si bien el club se cimienta en una cantera saneada y cada vez más numerosa, el proyecto nacido de la fusión entre el Costa Ártabra y el Recimil tiene en su equipo de Primera Nacional, el BBCA Castelo de San Felipe, a su auténtico buque insignia. La liga arranca para él mañana visitando al Culleredo en un partido que supondrá el pistoletazo de salida a una temporada en la que la entidad ha apostado por la continuidad en el banquillo de la joven entrenadora Sandra Prieto.   

- Afronta su segunda temporada al frente del Costa Ártabra, ¿siente muchas diferencias respecto a su debut del año pasado al frente de un equipo sénior? 
- La diferencia entre haber empezado de cero con mis normas, mi manera de jugar y mi estilo a hacerlo este año, que ya me conocen, es brutal. El año pasado empecé la liga sin tener mitad de las cosas preparadas, porque en la pretemporada fuimos capaces de avanzar muy poco en relación a lo que lo hemos hecho este año. Me costó a mí adaptarme a ellos y a ellos adaptarse a mí, así que me faltó tiempo para lograr unirlo todo. En cuanto a nervios, sigo teniendo los mismos, no entiendo empezar una temporada sin ellos, ya sea aquí o con el equipo de minibasket. Eso sí, me siento más segura de mí y del equipo, porque ya lo manejo mejor.

- ¿Ha cambiado mucho el equipo respecto al año pasado?
- Hemos tenido tres incorporaciones que suplen a dos bajas importantes, Borja y Picallo, que eran dos jugadores con mucho peso. Además, nuestro base, Isma, no está ahora mismo por temas laborales, así que tenemos un hueco muy grande que obliga a otros exteriores a asumir un papel que no les corresponde. A cambio, hemos tenido incorporaciones de mucha calidad, y no solo técnica, sino también a nivel de entrenamientos, porque son profesionales comprometidos, responsables y nos ayudan a ser más equipo del que éramos. Jonathan Enríquez es un jugador que marca la diferencia en la categoría por su físico y su juego, pero solo viene a entrenar cuando puede, así que no nos aporta todo lo que nos gustaría. Después están Juanín y Pablo Rodríguez, que llegan del Baloncesto Narón; y Nico y Ángel, que son dos chicos que vienen de Betanzos para jugar en el equipo de Tercera, pero que cuando entrenan con nosotros nos echan una mano increíble.

- ¿Cuál es el objetivo para la temporada?
- El año pasado creo que ya marcamos diferencias con las temporadas anteriores. Ganamos siete partidos y perdimos cinco en la prórroga. Si seguimos en esta línea y la suerte nos acompaña podemos mejorar. Respecto a objetivos, el club nunca me puso una meta, nada más que hiciésemos un trabajo serio, que los entrenamientos fuesen comprometidos y que la gente fuese con ilusión a entrenar, que era lo que faltaba. Ahora quieren que sigamos en esta línea y plantemos un poco más de cara. El año pasado, al final de liga, ya dimos partidos de mucha calidad ante rivales importantes y este año vamos a mostrar un baloncesto agresivo.

- ¿Va a ser esa la seña de identidad de su juego?
- Sí, nuestra clave va a ser la defensa. Puede que no tengamos mucho talento en ataque, pero defensivamente somos poderosos, bastante más que algunos equipos con los que nos vamos a enfrentar y confío en que esa sea nuestra arma para ganar. 

- ¿Se siente arropada?
- Sin duda. El año pasado lo pasé mal, porque veía mucho trabajo y esfuerzo por parte de los jugadores, pero las victorias no llegaban. Había días en los que pensaba que era yo la que estaba haciendo algo mal y que iba a tirar la toalla. Pero tanto la directiva como los jugadores siempre me decían “paciencia, todo va a llegar...” Y eso ayuda. Además, que ellos hayan querido seguir contando conmigo y que los jugadores estén contentos, para mí es muy importante y me da mucha energía. 
- ¿Le motiva participar en el nuevo proyecto del BBCA?
- ¡Sí! Es un reto personal, un reto del club y estoy muy ilusionada. Espero que no se quede aquí, que la fusión sea un vínculo que, más allá del Universitario, lleve al baloncesto en Ferrol a renacer un poquito. Con mucha pena he tenido que dejar el Universitario, porque le debo exclusividad al Costa Ártabra. Pero espero que no sea un adiós para siempre, porque el Universitario es mi casa, donde me crié. Lino López sabe que puede contar conmigo en todo lo que yo pueda ayudar al club.

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