El BCE constata que los bancos han acelerado el saneamiento de sus balances

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Vitor Constancio. EFE/Archivo
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El Banco Central Europeo (BCE) constata que los bancos de la zona del euro han acelerado el proceso de saneamiento y fortalecimiento de sus balances desde el tercer trimestre de 2013, cuando la entidad comenzó los preparativos de la revisión de la calidad de los activos.

El vicepresidente del BCE, Vítor Constancio, dijo hoy en la rueda de prensa de presentación del último Informe de Estabilidad Financiera que el saneamiento de los balances mejorará la capacidad de los bancos de dar créditos.

El principal mensaje del estudio es que han mejorado las condiciones financieras, según el vicepresidente de la entidad monetaria europea.

"La preocupación del inversor respecto a la crisis financiera global ha continuado disminuyendo debido a la actuación para afrontar riesgos 'heredados' de crisis pasadas para los bancos y los (riesgos) soberanos", de acuerdo con el BCE

No obstante, la entidad también observa que han surgido nuevos riesgos para la estabilidad financiera.

El BCE añade que se ha producido una mejora en los riesgos soberanos "con la implementación de la consolidación fiscal y de reformas estructurales, aunque el progreso ha sido desigual".

La continuidad de esa confianza dependerá de la sostenibilidad de la recuperación económica y los riesgos permanecen a la baja.

Al mismo tiempo, surgen nuevos riesgos, especialmente, una creciente búsqueda de rentabilidad, impulsada por el aumento de la confianza del inversor y el reajuste de carteras fuera de mercados emergentes, indica el BCE.

Constancio puntualizó que se producen salidas de capital de los mercados emergentes, de bonos y de acciones, que entran en Europa, por lo que se registra una normalización de la situación porque en los años anteriores se redujeron las carteras en activos europeos.

El BCE identifica actualmente tres riesgos para la estabilidad financiera de la zona del euro: un revés abrupto de la búsqueda global por rentabilidad, la débil rentabilidad de los bancos y el resurgimiento de preocupaciones por la sostenibilidad de la deuda soberana.

Las instituciones financieras necesitan tener suficientes colchones o seguros para afrontar un posible ajuste desordenado en los mercados financieros.

Asimismo, el BCE considera que es necesario seguir actuando para mitigar el escepticismo respecto a los balances de los bancos de la zona del euro.

El reducido crecimiento nominal puede contribuir a que la rentabilidad de los bancos sea baja.

"Pese a la mejora continuada de la confianza hacia la deuda soberana de la zona del euro, persiste el reto de la sostenibilidad de la deuda pública y hay que evitar la complacencia o la fatiga en las reformas", precisa el BCE.

La entidad monetaria considera que es difícil valorar los riesgos para la estabilidad financiera derivados de la crisis en Ucrania, dado que aún persiste.

"El impacto económico directo en la zona del euro se sentiría principalmente a través del canal comercial, con implicaciones negativas para las exportaciones de la zona del euro y, básicamente, para el crecimiento económico", según el BCE

El informe añade que este canal parece relativamente importante en el caso de Rusia , mientras los vínculos comerciales a Ucrania parecen ser mucho menos relevantes.

Rusia exporta un 40 % a la zona del euro e importa un 30 % de la misma.

Los países de la zona del euro en su conjunto exportan e importan menos de un 10 % a y desde Rusia, que tiene superávit con el área de la moneda única.

Las interdependencias se concentran en el sector de la energía: la zona del euro trae de Rusia un 18 % de las importaciones de gas y un 27 % de las de petróleo.

Las exposiciones financieras a Rusia y Ucrania son importantes en el caso de Austria, Francia, Italia y Holanda, sobre todo al sector privado no bancario.

El BCE constata que los bancos han acelerado el saneamiento de sus balances