Tres detenidos en una redada contra el furtivismo en un local de Caranza

Redada en la calle Lepanto en Caranza en el local de los furtivos
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La Policía Autonómica detuvo ayer a tres personas en el marco de una redada que tuvo lugar en un local que sirve como base a algunos mariscadores irregulares del barrio de Caranza.

El registro se produjo pasadas las dos de la tarde cuando tres patrullas de la Policía Autonómica acompañada de otros dispositivos de seguridad se presentaron en un bajo de los primeros bloques de la calle Lepanto, una vía del barrio de Caranza paralela a la avenida de As Pías. Se trata de un lugar frecuentado por furtivos en el que los agentes encontraron material para la extracción y algunos equipos rudimentarios de buceo.

No encontró, sin embargo, ni rastro de marisco, lo que fue no óbice para que se practicase la detención de tres varones que fueron llevados a las dependencias de la Policía Nacional en la Avenida de Vigo, donde permanecieron prestando declaración hasta las seis y media de la tarde. 

Los familiares de los detenidos, visiblemente alterados por lo que consideraron una actuación aleatoria, tuvieron que ser reprendidos en las inmediaciones de la comisaría por los cuerpos de seguridad, a los que acusaron de haberles dispensado un trato denigrante y violento. “Nos han insultado y tratado como basura”. “Nos obligaron a borrar fotos del móvil que habíamos hecho en la calle”, declararon.

una presión insoportable

Varios allegados a los tres detenidos denunciaron ayer a Diario de Ferrol la discrecionalidad con la que, a su parecer, actuaron las fuerzas del orden. “Se llevaron a los tres primeros que vieron allí sentados, sin mediar palabra”, aseguró uno de los testigos. “Venían a por lo de la marea de ayer por la noche –por el lunes– y al ver que no había nada se llevaron todo lo que encontraron y a los tres chavales”, comentaba otro de los furtivos. 

Estos mariscadores irregulares llevan tiempo reclamando a la Xunta los permex para poder extraer de forma legal, pero acusan al ejecutivo autonómico de excesiva pasividad y de falta de control. “De los últimos 30 permisos que han dado, solo hay 7 trabajando y 23 de baja, gente que no ha llegado nunca al tope”, lamentaba ayer uno de estos furtivos. La mujer de uno de los detenidos arguyó que únicamente lo hacen “para poder dar de comer a los niños”. “Podríamos estar cobrando el Risga, pero estamos ahí, trabajando”. 

Tanto ellos como los técnicos de las cofradías coinciden en que la riqueza marisquera de la zona de Ferrol, en el caso de haber sido saneada en plazo, como prometió la Xunta, es más que suficiente para absorber a los furtivos y regularizarlos. 

“En vez de buscar una solución para que nos incorporemos como legales, nos machacan y nos presionan con denuncias y multas de miles, después de habernos engañado a todos con la regeneración de la ría, con la de millones que costó eso”.

Tres detenidos en una redada contra el furtivismo en un local de Caranza