El Gobierno y el Parlamento ultiman los detalles del adiós al expresidente

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El Gobierno y el Parlamento preparan en las últimas horas los detalles de la despedida con honores de Estado al expresidente del Ejecutivo Adolfo Suárez, condicionadas algunas decisiones al deseo que exprese su familia tras su fallecimiento.

Todo está previsto para que el Congreso de los Diputados acoja la capilla ardiente de Suárez si, tal y como se prevé, así lo solicitan sus familiares.

El guion de la ceremonia de despedida a Suárez seguirá el que sirvió para rendir homenaje al también exjefe del Ejecutivo Leopoldo Calvo Sotelo cuando falleció en 2008.

Luto nacional

La previsión es que el Gobierno decrete luto nacional (fue de tres días cuando murió Calvo Sotelo) y que el féretro con los restos mortales de Suárez sea trasladado al Congreso. Allí, cubierto por la bandera de España, sería recibido por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y los presidentes del Congreso y del Senado, Jesús Posada y Pío García Escudero.

También es previsible la presencia de los reyes justo a la llegada del féretro o una vez instalada la capilla ardiente, y de otras altas autoridades del Estado. El féretro accedería al edificio de la Carrera de San Jerónimo a hombros de militares por la puerta de los leones, que sólo se abre cuando el rey visita la Cámara o en las jornadas anuales de puertas abiertas que celebra el Congreso.

Tras el primer homenaje de los representantes de las diversas instituciones, la capilla ardiente sería abierta al público con una duración que aún no se ha determinado y que, depende de la voluntad de la familia. Durante todo el tiempo, el féretro estaría escoltado por militares de los tres ejércitos y la Guardia Civil.

Si se repite lo ocurrido tras al fallecimiento de Calvo Sotelo, una vez que se cierre la capilla ardiente el féretro sería trasladado a la plaza de Neptuno, donde habría un toque de oración, una salva de honor y el desfile. n

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