Suspenso frente a uno de sus iguales

el delantero racinguista jorge rodríguez realiza un pase ante la presión de un rival luis polo
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La Copa Diputación ya es historia. El Racing, en el encuentro de más exigencia que le podía tocar en esta competición –el Compostela, su rival de ayer, es el único que también jugará como él en Segunda B– perdió víctima de su falta de frescura frente a un rival mucho más concienciado de que el partido era algo más que una simple cita de pretemporada. Eso fue lo que hizo que el cuadro verde, a pesar de esforzarse en llevar el ritmo del partido, no fuese capaz de dominar la situación tal y como acostumbra, algo que su rival aprovechó para llevarse la victoria y el pase a semifinales.
El empuje racinguista de los primeros minutos no fue capaz de adentrarse en el área rival. Al contrario, cada vez que intentaba acercarse a la meta compostelanista –ya fuese por las bandas o por el centro– se encontró con  un rival cuya solidez la permitió mantenerse cómodo durante la primera parte. Como, además, cada vez que se estiró en busca de la portería contraria lo hizo con peligro y sentido, el cuadro de la capital de Galicia se aprovechó de una indecisión de defensa y portero racinguista para hacerse acreedor de un penalti que, convertido por Joselu lo adelantó en el marcador.
El tanto provocó una pequeña reacción del cuadro verde, que en los compases finales del primer tiempo intentó sitiar la portería visitante en busca del tanto que restableciese la igualdad en el marcador. De hecho, el equipo local estuvo a punto de lograrlo a falta de un minuto para llegar al intermedio cuando Manu Barreiro, en una de las muchas faltas que cometió un Compostela sobrado de agresividad, disparó al larguero de la meta visitante. Sin embargo, la ventaja era para el cuadro rival con vistas a una segunda parte en la que el conjunto verde tenía que mejorar si quería lograr algo positivo.

vitalidad
El Racing renovó sus fuerzas en el comienzo de la segunda parte con la idea de hacer sentir a su rival que tenía todas las opciones para llevarse el partido. Pero no consiguió más que empujar sobre la portería rival, porque ocasiones realmente claras apenas se produjeron en este tramo.
El Compostela, a medida que pasaban los minutos, fue llevando el partido al terreno que más le convenía ante un Racing que parecía desactivado y al que cada vez se le veían menos ideas para acercarse con peligro a la portería contraria. De hecho, el Compostela aprovechó la coyuntura para, en su segunda oportunidad clara de todo el partido, dejar el encuentro casi visto para sentencia cuando Ósar se aprovechó de un error defensivo del cuadro local para superar a Marcos Valín y establecer el 0-2 en el marcador.
El cuadro local, sin embargo, recuperó inmediatamente sus opciones a luchar por las semifinales cuando Manu Barreiro, con la ayuda de un defensa, remató al fondo de la portería visitante. Quedaban diez minutos para el final del partido, pero entonces la expulsión sufrida por Pérez acabó casi definitivamente con las opciones de un equipo local que, aunque lo intentó a pesar de lo difícil de la misión, ya no pudo hacer casi nada. De hecho, al final recibió el último con el tanto de Manu Rodríguez tras una jugada de Jesús Varela.  n

Suspenso frente a uno de sus iguales