La industria gallega mantiene su actividad pero con menos personal

VIGO, 16/03/2020.- Trabajadores de la planta PSA Peugeot Citroën de Vigo, que ha optado por mantener su actividad pese a la petición sindical de paralización de la actividad de la planta por el coronavirus, este lunes, en el que Espa&nt
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Los grandes centros industriales de Galicia, de sectores como la automoción, metal y maquinaria, agroalimentario, madera o textil, mantienen su actividad, aunque con menos personal y refuerzo de medidas preventivas en los centros de trabajo, todo ello condicionado por la excepcionalidad que marca el estado de alarma decretado por el Gobierno con motivo de la epidemia de Covid-19 (coronavirus).

Así, en el ámbito de la automoción, el principal centro de producción, la planta de PSA Peugeot Citroën en Vigo, mantuvo ayer su actividad, si bien una parte de su plantilla (como ocurre con otras fábricas) se acogido a la medida del teletrabajo.

El grupo automovilístico PSA tomó ayer la decisión de cerrar sus plantas de producción instaladas en Europa como consecuencia del aumento de casos de coronavirus. El cierre se hará hasta el próximo 27 de marzo y de forma progresiva, con lo que la PSA/Citroën de Vigo cerrará a partir de mañana.

En la fábrica viguesa, donde no se ha detectado por el momento ningún positivo por coronavirus entre sus más de 6.000 empleados, se ha optado por mantener la producción “por responsabilidad” y teniendo en cuenta el “enorme volumen de actividad económica que arrastra” su actividad.

Para garantizar una correcta prevención, se han reforzado las medidas de higiene y salud laboral, y se han adoptado otras como la eliminación de los tornos de acceso o el escalonamiento en la entrada a los turnos, para evitar aglomeraciones. Asimismo, se ha cerrado el comedor y se han implantado medidas para asegurar la distancia entre los operarios.

No obstante, varios sindicatos, como CCOO, UGT, CUT y la CIG), así como partidos políticos, reclamaron ayer mismo el cese inmediato de la actividad para proteger a los trabajadores. De hecho, en la noche del domingo, y tras una convocatoria por redes sociales, se celebraron caceroladas para reclamar el cierre de la planta de Balaídos.

Los sindicatos gallegos solicitaron que el cierre de la planta de PSA en Vigo se produjese ayer mismo y no mañana, como ha anunciado la multinacional gala.

En un comunicado conjunto, estos cuatro sindicatos informan de que por unanimidad del comité de empresa, en el que también está SIT, central mayoritaria en la fábrica de Balaídos, se trasladó a la dirección que no se puede retrasar por más tiempo el cierre del centro.

Máxime ante “el estado de alarma social existente” y ante la imposibilidad de “garantizar las medidas mínimas que establece el protocolo del COVID-19”.

 

Normalidad en las empresas

Fuentes de la compañía Aluminios Cortizo, una de las principales del sector metalúrgico gallego, confirmó ayer que sus plantas trabajan “con normalidad dentro de la situación excepcional”. Ya desde la pasada semana se han adoptado medidas de teletrabajo, en aquellos casos en que es posible, y flexibilidad para los operarios a turnos, de manera que puedan distribuir su jornada como estimen para facilitar la conciliación.

Como en muchas otras fábricas, se han suspendido las visitas y los viajes comerciales, y se han reforzado las medidas de prevención e higiene (uso de geles desinfectantes, mantenimiento de distancias entre empleados, refuerzo en la limpieza,...).

Fuentes de la compañía han confirmado, asimismo, que, por el momento, “no está habiendo problemas ni en el suministro de materia prima ni en la salida de producción”.

La industria gallega mantiene su actividad pero con menos personal