La oleada de robos en pisos obliga a la Policía a movilizar una unidad especial

una de las viviendas del número 32 de la ronda de nelle se encuentra entre las saqueadas pedro puig
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No es algo extraño que los robos con fuerza en casas aumenten durante el verano, pero la Policía Nacional se enfrenta estos días a una verdadera ola de esta clase de delitos: hasta 33 domicilios han sido allanados y saqueados, solo en lo que va de mes. Esto ha puesto en estado de emergencia a todos los agentes de la Jefatura Provincial, que está empleando hasta el último de sus medios, tanto materiales como humanos, para localizar y detener a los responsables de estos asaltos. “Se lo están tomando muy en serio”, apuntan fuentes consultadas.

Aunque no se puede señalar un barrio o una zona de la ciudad en concreto como epicentro de los robos, lo cierto es que los últimos casos se han dado en viviendas de Elviña, y por allí se ha podido ver a los agentes de la Policía Judicial y Científica practicando sus pesquisas. A pesar de que se había percibido un aumento de robos con fuerza desde que comenzó el año –de hasta un 35%–, este súbito ascenso ha pillado desprevenidos a las autoridades, que todavía no saben si los responsables son delincuentes locales o si se trata de una banda itinerante.

Por eso, y para añadir más recursos, humanos y materiales, a todos los que ya se han desplegado (se han dejado de lado otras investigaciones para dar prioridad a esta) la Jefatura ha solicitado que acuda una unidad especializada en esta clase de crímenes, con el objetivo de cortar de raíz cuanto antes esta ola de crímenes: “El CNP siempre ha sido muy sensible con los robos en las casas, comprendemos que afecta muy seriamente a la ciudadanía porque, aparte de lo robado, la vivienda es el lugar donde uno se siente seguro y ver que han forzado la entrada crea inseguridad”.

De momento, se sabe que el modus operandi de los ladrones es el habitual en estos casos: prueban con el método del resbalón (pasar un trozo de plástico entre la cerradura y el marco) y si no funciona, fuerzan la puerta con un pico de loro (una palanqueta), entran y se llevan todo lo que pueden, normalmente objetos caros y fáciles de transportar. Preferentemente, oro y dinero, que es lo que tiene una salida más fácil, dado que no se devalúa en el mercado negro.

vacios por vacaciones

Como suele ocurrir, los ladrones escogen pisos vacíos como objetivos para sus robos. Según fuentes policiales, no se ha dado ningún caso en el que hayan entrado en una vivienda ocupada, por lo que desde el 091 repiten de nuevo los consejos que suelen dar al principio del período de vacaciones: hacer todo lo posible porque el piso no parezca deshabitado, pidiendo a alguien que recoja el correo, dejando alguna luz encendida...

Y también sugieren que se cambie la cerradura normal por otra más segura. “La seguridad de una casa empieza por su cierre y tenemos que ver si la cerradura es la mejor que podemos pagar. Si no es así, es mejor que nos pongamos en manos de los profesionales”, aconsejan estas mismas fuentes. La visión de una cerradura de seguridad puede bastar para disuadir a los delincuentes que buscarán un objetivo más fácil.

La oleada de robos en pisos obliga a la Policía a movilizar una unidad especial