El trayecto Ferrol-Ribadeo recupera la normalidad tras el descarrilamiento de un convoy

Diario de Ferrol-2019-08-04-005-584b305f
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En torno a las 13.15 horas de ayer se restableció la normalidad en el trayecto en ferrocarril desde Ferrol a Ribadeo tras haberse suspendido, en parte, como consecuencia del descarrilamiento del convoy nocturno entre Viveiro y Xove el pasado viernes, por un desprendimiento de tierra y piedras.

En el tren viajaban 17 personas que resultaron ilesas. Al tratarse de una zona de difícil acceso, los pasajeros debieron desplazarse andando hasta la carretera más próxima, donde fueron recogidas, ya cerca de media noche, en taxis enviados por la compañía Renfe.

Al lugar del accidente se desplazaron efectivos de la  Guardia Civil, Bomberos, Protección Civil y Policía Local de Viveiro, así como del GES de Cervo y de Protección Civil de Xove. Los servicios de emergencia ayudaron a salir del tren a los viajeros y los acompañaron hasta que reanudaron su viaje, horas después de lo previsto.

La circulación por ferrocarril recobró la normalidad en torno a las 13.15 horas, pero ya antes funcionaron los trenes, que se desplazaban desde Ferrol a Viveiro y a partir de ese municipio se continuaba por carretera, lo que permitía seguir el viaje a Ribadeo y viceversa.

Como explicó ADIF –Administrador de Infraestructuras Ferroviarias– se llevaron a cabo labores de limpieza en el punto de la vía en el que se produjo el desprendimiento, despejando la zona de tierra y piedras para dejarla en buen estado. Las actuaciones se iniciaron ya por parte de la brigada técnica en la noche del viernes y continuaron ayer para poder prestar el servicio con normalidad cuanto antes.

Desde la Plataforma pola Defensa do Ferrocarril Ferrol-Ribadeo se apuntó que “aínda que os accidentes ás veces son inevitables, un mantemento adecuado da infraestrutura reduce nunha  porcentaxe importante as posibilidades de padecelos”. Así anuncian que continuarán reclamando mejoras a ADIF en este sentido.

El trayecto Ferrol-Ribadeo recupera la normalidad tras el descarrilamiento de un convoy