Los delegados del naval se saltaron la prohibición de entrar a la tribuna del hemiciclo

la mayoría de los trabajadores de navantia permanecieron todo el tiempo al otro lado de las vallas que les esperaban ya a primera hora de la mañana en la calle. allí colocaron su pancarta.
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En un ambiente de decepción y cierto desánimo, tras recibir la noticia de que Navantia renuncia al dique flotante aludiendo a la imposibilidad de acudir a unos fondos públicos que Europa consideraría ayudas ilegales, más de un centenar de delegados sindicales de la principal y sus auxiliares cumplieron ayer con el calendario de movilizaciones decidido hace un par de semanas y acudieron al Parlamento de Galicia. Con ellos se estrenó el “filtro” de Pilar Rojo para los invitados de los grupos de la oposición, que finalmente pudieron traspasar por breves momentos.

Los comités de la principal y las auxiliares llevaron sus protestas al Parlamento Gallego

Los delegados llegaron pasadas las nueve de la mañana a las puertas de un Parlamento que ya estaba fuertemente custodiado por decenas de policías. Los trabajadores fueron conducidos desde el primer momento por detrás de las vallas que cerraban el paso en la acera opuesta a la entrada del inmueble y en seguida comprobaron, con los responsables de seguridad, que sus nombres no figuraban entre los invitados que sí habían superado el nuevo filtro. Tras desplegar su pancarta con el lema “Carga de traballo para Navantia, xa! Polo futuro das comarcas” y junto al colectivo del sector educativo que también ayer llevó sus protestas a las puertas del Parlamento, los delegados esperaron acontecimientos bajo una pertinaz lluvia.

Pasadas las diez de la mañana, poco después de que en el interior del hemiciclo diese comienzo la sesión plenaria de discusión de los presupuestos, los grupos de la oposición protagonizaron un “plante” en protesta por el nuevo régimen de visitas de la cámara y optaron por abandonar el hemiciclo dejando únicamente allí a cada uno de sus portavoces. La primera en salir a saludar a los trabajadores fue la parlamentaria Yolanda Díaz, viceportavoz de AGE, que fue recibida con aplausos. Lo mismo hicieron después los representantes del BNG y la del PSOE, la también ferrolana Beatriz Sestayo.

Pese a la prohibición de entrar a la sesión plenaria, todos llamaron a los delegados sindicales que tenían acreditados, en suma más de una veintena, y los acompañaron al interior del edificio para, en principio, llevarlos a visitar los locales de sus grupos parlamentarios. Una vez dentro, sin embargo, consiguieron acceder a la tribuna del hemiciclo los delegados que acompañaban a los representantes del BNG, primero, y los que iban con AGE después. Tras una discreta entrada, los responsables sindicales aprovecharon un momento en el que se hablaba del naval para levantarse y gritar alguna consigna como “queremos traballar e non mendigar”, mientras exhibían folios formando una pancarta a favor del dique flotante.

La presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, llamó al orden a las “visitas”, entre las que estaba Yolanda Díaz con una camiseta en favor del dique y también representantes de los trabajadores de la Universidade de Santiago, y en vista de la situación decidió suspender la sesión. Los trabajadores fueron llamados a abandonar la tribuna y así lo hicieron sin mayores problemas. Solo se registró un momento de tensión cuando llegaban a la calle los representantes de la CIG acompañados por varios parlamentarios del BNG, entre ellos Carlos Aymnerich, y la policía los detuvo y los conminó a identificarse de nuevo, para registrar su salida.

Los únicos que permanecieron en la tribuna de visitantes fueron los invitados del grupo popular, a los que la socialista Beatriz Sestayo calificó como “figurantes”.

 

Los delegados del naval se saltaron la prohibición de entrar a la tribuna del hemiciclo