Marisa Fraga: “Cuando eres contacto estrecho te tienes que aislar, es clave”

Marisa Fraga, en la central de coordinación, instalada en la bibilioteca del Arquitecto Marcide | jorge meis
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Marisa Fraga es enfermera y estaba en un puesto de gestión. Con el estallido de la pandemia, en marzo, quiso volver a la actividad asistencial y se presentó voluntaria para el centro de coordinación, en el Marcide. Ahora mismo son diez personas (hubo veinte en algunos momentos) y realizan una media de 400 llamadas al día.

¿En qué consiste su trabajo?
Para nosotros la clave es detectar precozmente los casos de Covid positivo. Y en nuestro día a día nos coordinamos con los profesionales sanitarios de Atención Primaria en temas de resolución de dudas y gestión de pruebas; nos coordinamos con las residencias de mayores y los centros sociosanitarios también por lo mismo; y cuando hay algún caso Covid positivo les ayudamos en el seguimiento y monitorización de los pacientes. Una parte importante de nuestro trabajo se lo lleva la citación de todas las pruebas diagnósticas. Es clave el contacto con nuestros pacientes, nuestras compañeras administrativas contactan con ellos para darles la cita y después ya nos pasan a nosotros, o a veces nosotros los llamamos para saber cómo están, cómo está yendo su enfermedad.

¿Hablan con personas ya diagnosticadas o hacen rastreo?
Cubrimos todo. Cuando un paciente es diagnosticado de Covid hablamos con él y con sus contactos estrechos para que realicen bien el aislamiento. Preguntamos cómo están, realizamos mucha educación sanitaria, damos instrucciones claras para realizar el aislamiento en el domicilio, para la higiene y el lavado de la vivienda y para los cuidadores.

¿Hay cuestiones básicas que estamos pasando por alto?
Sobre todo ahora en verano, que hay muchas ganas de salir, a la gente le cuesta mucho aceptar que si es contacto de un positivo, y aunque la PCR dé negativa, se tienen que hacer catorce días de aislamiento. Desde el momento en el que eres catalogado contacto estrecho de un positivo te tienes que aislar, es la clave, el aislamiento. Quizás eso sea lo más difícil. Y cómo hacer bien ese aislamiento, porque te encuentras con que no siempre lo están haciendo en una habitación, solos, sino que consideran que están aislados porque están en casa.

Habrá situaciones muy diversas. Familias, mayores solos...
Sí, sí, hay condiciones socioeconómicas también difíciles para realizar un aislamiento, pero estamos en contacto tanto con la jefatura territorial de Sanidad, como con la Central de Seguimiento de Contactos y con las trabajadoras sociales, que aquí también hacen una labor increíble. 

Cuando llaman a alguien, ¿cómo reaccionan, hay miedo?
Sí, hasta hay veces que lloran cuando les llamas para decírselo. Es un mazazo, tanto cuando les dices que es Covid positivo, porque además se preocupan mucho por su gente, como cuando les llamas para decirles que se tienen que aislar porque son contactos estrechos de un positivo.

¿Y reacciones negativas?
A veces cuesta que lo reconozcan. “No estuve tanto en contacto”, dicen. Pero en general la gente responde muy bien. Al explicarles, al informarles, responde muy bien. Creo que es lo que más agradecen, el que te pares y les expliques bien cuáles son las medidas a tomar.

Entonces el suyo es, además, un  trabajo muy divulgativo.
Sí, también damos prioridad a las pruebas, el llegar lo más rápido posible a aquel paciente sintomático al que le acaba de pedir su médico esa PCR. Preguntar cómo están, citarlos. Creo que eso es lo que más agradecen.

El saber que no están solos.
Eso me gustaría que quedase claro, que desde el momento en el que los pacientes contactan con sus médicos y sus enfermeros del Sergas, ese paciente ya siempre está acompañado porque aunque él no lo sepa hay gente detrás que estamos revisando y gestionando las pruebas para hacérselas con la mayor rapidez posible.

Cuando tienen que recordar lo que han hecho y con quién, ¿funciona bien la memoria?
Sí, les damos un tiempo para que piensen con quién estuvieron en las últimas 48 horas, y una vez que les explicas la transcendencia que tiene, se acuerdan.

¿Hay una evolución en las llamadas desde marzo hasta ahora?
Sí. Antes hablábamos con un grupo poblacional que era más bien gente mayor y ahora con interlocutores más jóvenes.

¿Y en volumen de trabajo?
El mes de junio fue más suave y ahora volvió a aumentar. El punto de coordinación se va adaptando a la situación epidemiológica. 

¿Cuánto tiempo dura la llamada?
Contactamos con muchos, muchos pacientes, y no tenemos límite. Hasta que queda la información clara y no quedan tranquilos, no colgamos.

Y si tienen dudas, ¿les pueden volver a llamar?
No recibimos llamadas de pacientes, nosotros nos coordinamos con los médicos y las enfermeras de Atención Primaria, siempre son ellos los que llevan los casos. Hacen una labor de lujo, maravillosa, con la carga asistencial que tienen el estar manejando la pandemia en esta situación... lo están haciendo muy, muy bien.

Marisa Fraga: “Cuando eres contacto estrecho te tienes que aislar, es clave”