Diego Varela Piñeiro: “No puedo imaginarme ganar con trampas, así no ganas tú”

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En las últimas temporadas, el piloto local Diego Varela, de 17 años, puso su punto de mira en ser uno de los primeros clasificados en el Campeonato de España de carcross junior. Un camino que fue, sin prisa pero sin pausa, ascendiendo, rozándolo el pasado año y en el que, finalmente, hace unos meses alcanzó su cumbre. 
El deportista aresano terminó la que fue su última campaña en esta franja de edad proclamándose como el tercer mejor piloto estatal en un ejercicio un tanto empañado por las descalificaciones en varias carreras de sus adversarios por el podio y que, junto con un par de pruebas “malas”, impidieron a Varela optar al título o a un subcampeonato del que se quedó “a media carrera”, como señala su padre, José Manuel. “En Lleida me echaron fuera cuando iba a hacer podio, después de remontar desde la última posición en la final”, recuerda el joven piloto, “y en Huesca no tenía frenos. Me fui contra el muro y pude seguir, pero eso, sin frenos desde la segunda vuelta, y conseguí ser sexto. Fue un alivio cuando paré”. Si bien, tanto Diego como José Manuel se muestran muy satisfechos por el bronce sumado en este Campeonato de España, especialmente por las circunstancias que lo rodearon. 
“Estamos orgullosos de lo que hizo”, comenta su padre, “lo demostró en Burgos, en una carrera en la que hubo un diluvio. Salieron a pista y le sacó medio circuito a los rápidos. Ahí es donde se ve quién conduce, en karting hacía lo mismo”. En esta prueba, Varela supo superar sus limitaciones –salió de último– y aprovechó los errores de sus adversarios –”en la segunda vuelta, en curva larga, el que iba delante cometió un error, uno muy pequeño, dejando hueco por dentro, y me metí porque tenía que meterme”–. Una lucha constante tanto en los circuitos como fuera de ellos, ya que las irregularidades en sus vehículos en la que incurrieron tanto los primeros clasificados como otros pilotos –el escape, la electrónica, embragues de más, etc.– crean unas insalvables diferencias durante las carreras que llevan a pilotos como Varela a terminar “cansado. Los ves allí delante y quieres llegar, pero arriesgas muchísimo. Llegas casi al límite y el mínimo fallo te puede desarmar el coche”, comenta el de Ares, “no te das cuenta de lo que estás asumiendo, de las posibles consecuencias”.

Irregularidades
Una forma de cruzar la línea de meta inconcebible para el local que busca, dentro de la normativa, las mejores maneras de que su coche lo dé todo y que, junto con su pilotaje, lo colocan entre los mejores, como así sucedió el pasado año. “Con este tema, yo si gano una carrera después de no chocar con nadie y no hacer trampas, bajo del coche y sí, yo gané la carrera, o fui segundo, tercero... lo que sea”, comenta Varela, “si lo haces con trampas, no ganaste. La verdad, preferiría ser cuarto y que no se hiciesen trampas”. Una situación que privó al local de aparecer en varias ocasiones en las fotos de podio, puesto que las correspondientes inspecciones se realizan tras la entrega de trofeos. “Duele no tener esa foto”, añade su padre, “eso también provoca cierta impotencia”. 
Un tema, el de estas irregularidades en ciertos vehículos durante la competición, que afortunadamente está siendo cada vez más castigado. “Están cansados de que les tomen el pelo”, comenta José Manuel Varela, “están siendo más duros, sobre todo en los niños, porque en los mayores la diferencia es mínima”. 
Pero Varela pasará página en próximos meses de este capítulo de su vida, ya que el piloto local no solo formará en una nueva competición estatal, la Copa Promoción –dirigida a mayores de 16 años–, sino que además lo hará con un nuevo equipo, La Base Motor Club de Carballo, y un nuevo coche, un carcross RX01 proporcionado por esta entidad. Un apoyo al que se le une el de la marca de baterías Odyssey y la de su habitual patrocinador, Van Van Go Caravanas. 
“Más o menos será lo mismo, pero con motor abierto, marca distinta de ruedas, una suspensión adecuada a mi peso...”, comenta Varela. “Es un paso más, en junior lleva muchos años, y esto es uno más en el aprendizaje”, añade José Manuel. Y es que este cambio proporcionará al joven piloto un circuito en donde llevar a cabo sus entrenamientos –el club cuenta con un trazado propio–, y en el que, además, impartirá cursos de iniciación a esta disciplina. “Aprendes mucho y así ya estás siempre en contacto con los coches”, añade el tercer clasificado en el Nacional junior. Nuevo equipo y patrocinador que, asimismo, proporcionarán a Varela la oportunidad de cruzar fronteras y hacer frente a pruebas internacionales, como serán las carreras de esta disciplina que se disputarán en el Mundial y el Europeo de rallycross. “Es una oportunidad que en España se cuentan con los dedos de las manos y que tenemos a 80 kilómetros”, explica José Manuel, “cambiar de equipo no es solo cambiar de coche, es lo que ellos te ofrecen”. 
Una puerta que se abre para un Diego Varela que deja sus diferencias con el resto de competidores “en la pista, que es donde se demuestran las cosas”, comenta el joven deportista, que pronto empezará una campaña con, de nuevo, una meta muy clara en su mente, la de ganar esa Copa de Promoción. Y lo hará, como viene siendo habitual, con el 77 como número de cabecera. La pregunta era obligada y la respuesta nostálgica. “En el primer casco que tuve llevaba un siete”, recuerda Varela. Y, además, con “pegatinas” del conocido Coyote. También hay que preguntar y asimismo la contestación llegó en forma de recuerdo. “Lo tenía en mi coche de carreras”, dice José Manuel, “y vamos a hacer una del Coyote pillando al Correcaminos, lo siente por el ‘mic mic’”.

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