Una treintena de pacientes inician el control remoto de marcapasos

El control técnico de los marcapasos se hace sin que el paciente tenga que bajar del vehículo | jorge meis
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El servicio de Cardiología del CHUF ha iniciado un proyecto piloto para controlar el funcionamiento de los marcapasos de forma remota, sin necesidad de que los pacientes tengan que acudir a tantas consultas y sin que entren en el hospital. Una treintena de personas participan en esta iniciativa, que sigue las indicaciones de la Sociedad Europea de Cardiología, y con la que se quieren disminuir los riesgos en esta etapa de reactivación de la atención sanitaria e incluso si se diesen nuevos casos de coronavirus.

“Actualmente estes dispositivos son moi seguros e con moitos automatismos que só requiren un control técnico”, explica el cardiólogo del CHUF Emiliano Fernández-Obanza Windscheid. “Se nese control técnico está todo correcto, xa non teñen que volver ó centro hospitalario para unha segunda consulta, e se hai algunha cuestión que valorar trala revisión dos datos, dáselle unha cita ó paciente para vir”, añade. 

A las personas que participan en este programa piloto ya les tocaba revisión. “Temos valorado caso por caso os que son susceptibles de se sumar a esta modalidade, xa que teñen que ter a posibilidade de vir en automóbil, e non poden ter outro tipo de patoloxía engadida que valorar aparte do control  rutineiro do dispositivo”, explica. 

En estos controles, que se realizaron ayer en el exterior del Naval, participa también la enfermera Conchi Miralles Frutos.

En el área sanitaria de Ferrol se sigue a unos 1.500 pacientes con estos dispositivos que ayudan al latido del corazón cuando este órgano no es suficiente. Se implantan unos 180 al año. El perfil de la persona con trastorno cardiaco es el de un hombre o mujer (sin grandes diferencias) con una edad media de 80 años.

Una treintena de pacientes inician el control remoto de marcapasos