Unas 50 personas participaron ayer en la Marcha de Aninovo del Club Montaña

el grupo que acudió a la caminata saliendo de a malata jorge meis
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El Club Montaña Ferrol cumplió nuevamente con lo que ya es toda una tradición entre el colectivo, la Marcha de Aninovo. Medio centenar de caminantes participaron este año en la iniciativa, desafiando una climatología, la de ayer, que no ayudó.

El grupo se desplazó por la mañana –después de las once– a Chamorro para saludar a aquellas personas que cada año suben corriendo y también a un grupo de ciclistas del Club Ferrol y del propio Club Montaña. Una vez allí, todos ellos –sobre un centenar de personas –posaron para una fotografía en el crucero de la Virxe do Nordés, acto con el que dieron por concluido el encuentro.

Pero los integrantes del Club Montaña Ferrol continuaron su caminata por la zona alta de Serantes. Subieron hacia Valón y bajaron la cuesta por el Bosque dos NEnos y San Antonio rumbo A Cabana, a donde llegaron pasada la una de la tarde.

Este año, y debido a “problemas estructurales en el Club de remo”, según indicaron desde la organización, la también tradicional degustación de callos se trasladaron al local de la entidad vecinal de A Cabana.

Y, además, en esta ocasión, tal como explicaron los organizadores del evento, los callos fueron “de copago”, recomendándose a los asistentes dejar “un euro por recera o la voluntad en la boina solidaria”. El plato, que acompañaron con unas copas de vino permitió a los participantes recuperarse de la marcha de ayer, tal como apuntaron los organizadores. Ellos mismos inciden en que “el concierto de Viena, los saltos de esquí y la Marcha con callos son tres opciones imprescindibles para el día 1”.

Unas 50 personas participaron ayer en la Marcha de Aninovo del Club Montaña