José romero p. seguín

Mea máxima culpa

Ellos no esperan que le pidamos, arrogantes, perdón, por algo que sucedió hace siglos, sino que humildemente compartamos con ellos los siglos venideros en esa fraternal armonía que los equipare a lo que su condición demanda.

Desnuda luz

Es un sonido dentro de esa escala de silencios capaces de llenar el silencio que la luz alberga en su ser.Un milagro se podía pensar, pero no lo es; es, sin misterio, esta otoñal mañana que ha quedado, misteriosamente, prendida en este meandro de levedad que es hoy el tejado, bajo el designio de su desnuda luz.

Desnuda luz

Es un sonido dentro de esa escala de silencios capaces de llenar el silencio que la luz alberga en su ser.Un milagro se podía pensar, pero no lo es; es, sin misterio, esta otoñal mañana que ha quedado, misteriosamente, prendida en este meandro de levedad que es hoy el tejado, bajo el designio de su desnuda luz.

La profundidad de Galicia

Tal desatino en el destino de lo justo y el consensuado sinsentido que es la justicia nos ha dolido y nos hemos lanzado a reivindicar nuestra querida tierra, y lo hemos hecho bajo la premisa de amar la Galicia profunda, adornando la frase con imágenes de algún rincón hermoso de una tierra amable e irremediablemente plegada al dédalo de belleza de su profunda geografía.La reacción es una ternura que nos supera en el mero afán de gritar, a lo gallego, me duele esa afirmación, y cuando digo a lo gallego digo, con fina ironía y comedida expresión, como debe ser, porque de nosotros no es que no se sepa si subimos o bajamos la escalera, es que la ensanchamos hasta el infinito en el vivo afán de que unos y otros puedan subir y bajar a su libre elección.

Figurines y figurantes

Ambos frentes conocen su condición de fajadores, no son enemigos, solo la tramoya del peor espectáculo social que existe, la tertulia política, pactada, reconcentrada, sobreactuada, denigrante para los figurines y los figurantes; esos que somos los espectadores que esperamos ansiosos el afortunado zasca en esa suerte de pantomima revolucionaria que no pasa, ni en el fondo ni en la forma, de amarga venganza.

Revisionismo

La cuestión es que la fe se ha dejado arrastrar, por la teología, esta por la sociología, esta por la ideología y esta por la demagogia y el populismo, y esos son los dioses y dogmas de nuestros días.

Mar de Lira

Saldrán a cenar el verano y la primavera, y a orillas del mar de Finisterre se dejarán cautivar por la estela de luz que, sobre el espejo del cabo, dibuja tímida esa luna de otoño que ha de venir a llevarse, en las alas de su aliento, la fronda del frutal ensoñamiento que alumbra su mutua desmesura.

ITV

Y piensas, menos del coche, porque en toda la década, de más, ni un bache, ni una revolución…Al final, te dan una pegatina a pegar en el margen superior derecho del parabrisas, y a un fin que no es la inocencia del turismo, sino su falta de culpabilidad.

Mil cuatro

En ese camino hacia la gloria se pierden puestos de trabajo, a los que trabajan se le niegan derechos, se va al garete el debido respeto por los usuarios, se arrasa con la naturaleza, se burlan mercados y leyes, se intimida y coloniza, se conspira y corrompe, pero qué importancia tiene eso si al final del año reparten suculentas ganancias entre sus accionistas.

Manatíes, ballenas y sirenas

Las veraniegas ciudades se demoran en cuidados, refrescan el rostro con el rocío de sus íntimas mañanas, peinan sus albos cabellos con cimborrios de catedrales e iglesias, y languidecen asomadas a los ventanales de las nadas que las habitan, naturales y pacíficas, como ballenas de largas cabelleras y melancólicos cantos, el de las sirenas que jamás serán.

El verano de las bocas

Mirarle a los ojos para pedirles que muestren sus bocas, para saber que siguen ahí, que no las agotó el manso otoño, ni heló el invierno feroz, que no se han volado al par de las hojas, que se han quedado primaverales y hermosas tras los tendederos de sábanas blancas que nos impiden ver en los besos sus gaviotas.El verano no merece esta tristeza, ni este escenario de tramoya gris, sino la desnudez de la piel, también la de las palabras; blancas palabras tendidas hoy en oscuros tendederos de patios de luces que nada saben del mañana y al hoy de las bocas no nos dejan besar.

Síndrome del Norte

Estos versos del poeta Ángel G. describen a la perfección lo que es el síndrome del Norte, ese grave trastorno psicológico que afectó a guardias civiles, policías, militares y ciudadanos residentes en el País Vasco y Navarra debido a la extrema tensión a que fueron sometidos.

Calderilla y cardenillo

Sí, eso son, chatarra que va tintineando por la vida y que un día deja de sonar a mil demonios para ser papel moneda; plástico fino y troquelado, al final, en un mundo donde el dinero se cuenta por millones, y por miles de millones se gasta, sin noción de otra chatarra que esa que son en la tarea de dilapidarlo con el desparpajo propio de nuevos ricos.

La función

A todos estos hombres, cada día de promesas políticas y usuras económicas les cuesta sangre, sudor y lágrimas.Estamos en manos de un puñado de miserables y no nos queda sino estar a su altura; esa es la triste representación, porque en esta tragedia, qué triste, se asienta el pasado, se afronta el presente y se diseña el futuro.

“La herejía de Sánchez”

Porque si a la falta de rigor a la hora de castigar los delitos de corrupción, malversación y prevaricación se une que cada taifa cuenta con su aparato judicial, a esto se añade que sean ellas quienes regulen el régimen penitenciario y a todo ello se suma la arbitrariedad del indulto, no cabe sino preguntarse ¿qué los detendrá en sus desmanes sino el desmán de la impunidad?

La prevalencia del verdugo

No mintió, solo que no es la mía, es la suya, la de su partido, la de su gobierno, porque no me cabe abrazar a un gobierno que es capaz de quebrar el elemental marco de confianza ciudadana hacia la legalidad y su aplicación en igualdad de derechos y deberes para todos los ciudadanos.