martes 07.07.2020

Portugal dice adiós al confinamiento para iniciar su nueva normalidad

En Lisboa las restricciones no se levantarán hasta el jueves a causa de una serie de nuevos brotes
Un grupo de peregrinos visitan la explanada del santuario de Fátima | efe
Un grupo de peregrinos visitan la explanada del santuario de Fátima | efe

A partir de hoy Portugal ya no exigirá el deber de confinamiento entre su población, salvo excepciones, y abrirá un período de nueva normalidad donde es posible hacerse un tatuaje, ir al gimnasio, comer en el restaurante o salir de compras con la familia a un centro comercial. 

El único borrón de Portugal, que se convirtió en ejemplo de gestión de la pandemia en el sur de Europa, se produjo en su capital, Lisboa, donde en los últimos días se registran el 90 por ciento de los casos de todo el país debido a una serie de brotes, por lo que el levantamiento de las restricciones ha de esperar hasta el próximo jueves, 4 de junio. 

En algunas zonas obreras de la periferia como Azumbuja o el barrio de Jamaica se han registrado cadenas de contagio, por lo que en toda la región de Lisboa y en el Valle del Tajo no se podrán abrir los centros comerciales, medida que el 4 de junio será revisada por el Gobierno. 

En el resto del país, la ciudadanía ya tiene la libertad de la denominada nueva normalidad, que le permitirá hacer una vida similar a la “prepandemia”, aunque con una serie de cautelas con el fin de evitar la propagación del virus. 

Los restaurantes podrán trabajar con el total de su capacidad, pero entre mesa y mesa habrá una distancia mínima de metro y medio o incluso tendrán que instalar paredes de metacrilato para mejorar el aislamiento. 

Los gimnasios, las salas de cine, teatros o auditorios también comienzan su actividad a partir de este lunes, aunque, al igual que el resto de empresas, obligarán a los usuarios a mantener el distanciamiento social. 

La nueva situación lusa, que, según el primer ministro portugués António Costa, se ha logrado gestionar controlando la pandemia y manteniendo la economía, obliga al uso de mascarilla en el transporte público, puntos de atención al público, escuelas o establecimientos comerciales. 

Hace dos semanas, Portugal abrió sus escuelas para retomar las clases de los alumnos de 11º y 12º (16 y 17 años) y 125.000 niños de pre-escolar (de 2 a 5 años) pueden regresar a las guarderías a partir de hoy con motivo de la tercera fase de desconfinamiento.

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