martes 29/9/20

Pekín mantiene en alerta la población para frenar el nuevo brote de coronavirus

En la última jornada las autoridades chinas detectaron 25 nuevos infectados, cuatro menos que el jueves

hombre protegido con mascarilla viaja en metro en hora punta en Pekín | EFE
hombre protegido con mascarilla viaja en metro en hora punta en Pekín | EFE

Pekín mantiene su estado de alerta y continúa realizando pruebas de coronavirus a su población tras sumar cientos de positivos a raíz del nuevo brote detectado la semana pasada en el mercado mayorista de la capital que, según los expertos, está ya bajo control.

Tal y como avanzó el jueves el jefe de epidemiología del Centro chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, Wu Zunyou, la ciudad sólo registró 25 casos de Covid-19 en las últimas 24 horas: aunque son cuatro más que en la víspera, podría ser un indicio de que apenas se están detectando nuevas infecciones en la capital.

Once pacientes graves

Desde que comenzó el brote, Pekín acumula 183 positivos, de los cuales dos están críticos y 11 en estado grave, afirmaron ayer las autoridades municipales.

Además, quedan aún 293 casos activos en China y 5.856 personas todavía están ahora en observación, las cuales deben pasar un periodo de aislamiento de 14 días, según las cifras oficiales.

Mientras, continúan las pruebas de coronavirus para empleados de restaurantes, universidades y mercados, así como las restricciones para salir de la ciudad. No pueden abandonarla los residentes en zonas declaradas de riesgo, y se aconseja que nadie lo haga sin un motivo de peso que pueda ser validado.

Y quien quiera marcharse debe certificar primero un buen estado de salud y presentar una prueba negativa de coronavirus realizada en los siete días previos a la partida.

Desde que el Gobierno municipal anunciase el martes que la ciudad pasaba del tercer al segundo nivel de emergencia, las comunidades de vecinos han vuelto a comprobar la identidad y el estado de salud de los residentes y a tomarles la temperatura. Además, todas las clases presenciales están suspendidas, y se aconseja a los residentes que trabajen desde casa, mientras que las comunidades en áreas de riesgo “alto” han quedado selladas y no se permite que nadie salga de ellas.

Entretanto, el Consejo de Estado (Ejecutivo) dio ayer a conocer una serie de pautas para prevenir la propagación del virus durante el verano, y aconsejó a los residentes del país que comprueben y limpien con regularidad los aparatos de aire acondicionado.

“Esto puede ser crítico. Si el coronavirus circula por el aire, hay riesgo de contagio, aunque sea bajo. Así que aconsejamos que se comprueben y se desinfecten los aparatos de aire acondicionado si fuera necesario”, afirmó ayer un funcionario en rueda de prensa.

El Ejecutivo recalcó que la población debe acostumbrarse a ser “flexible” y acatar las medidas que se pongan en marcha en función del nivel de alarma.

Origen del brote

Sobre el origen del brote de Pekín y sus riesgos -hasta ahora ha trascendido que se detectó en una tabla de cortar salmón-, el funcionario indicó que “no hay pruebas de que los contagiados se infectaran por comer alimentos contaminados, incluyendo marisco”.

“El riesgo de que las infecciones fueran causadas por comer alimentos importados es muy baja, y no se recomienda restringir la cadena alimentaria. Tenemos que mantener una actitud científica”, añadió. “Aun así, es mejor no tocar pescado o carne cruda”, acotó.

Las investigaciones de los científicos chinos apuntan a que la cepa del virus encontrada en el mercado de Xinfadi proviene de Europa, pero aún debaten cómo habría llegado hasta allí.

“El virus puede permanecer oculto a bajas temperaturas durante mucho tiempo, y de alguna manera llegó a la cadena logística. Este brote muestra que el virus puede adaptarse, que ha ido por delante”, asegura el investigador Li Guoxiang, de la Academia China de Ciencias Sociales, al periódico Global Times.

Otro investigador, Liu Jun, incidió en que hay que realizar más muestras de paredes, superficies, refrigeradores o bolsas de empaquetado antes de llegar a una conclusión definitiva sobre si guardan alguna relación con la trasmisión del Covid-19.

“Si el virus se encuentra en alimentos congelados envasados al vacío significaría que llegó al mercado desde fuera. En ese caso habría que investigar cómo lo hizo”, explicaba el investigador Liu Jun.

De cualquier modo, el diario Global Times ya avanza que las importaciones de alimentos congelados se verán “gravemente afectadas” por el brote, y que “los consumidores chinos se alejarán de estos productos”. l

Comentarios