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En medio de combates, la misión de la ONU se dirige a la central de Zaporiyia

Un policía inspecciona una zona destrozada en Jarkov | SERGEY KOZLOV (efe)

Ucrania comenzó una ofensiva en el sur del país, que Rusia aseguró haber rechazado, mientras una misión de expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) intentó abrirse camino desde Kiev hacia la central nuclear de Zaporiyia para labores de inspección en medio de combates en la zona.


Aunque tanto Moscú como Kiev declararon su interés en que el OIEA pueda inspeccionar el estado de la mayor planta nuclear en Europa, su proximidad a las zona de los combates dificulta el cumplimiento de esa tarea.


La administración prorrusa de Energodar, ciudad en el sur de Ucrania controlada por el Ejército ruso que alberga la mayor central de Europa, denunció ayer un nuevo ataque ucraniano contra la planta. Las Fuerzas Armadas de Ucrania atacaron el territorio de la central nuclear y la línea ribereña de la ciudad, declaró la oficina de prensa de la administración urbana.


La administración prorrusa aseguró que con estas acciones la parte ucraniana busca impedir la visita del OIEA, encabezada por el director general del organismo, Rafael Grossi.

 

Impedir la misión del OIEA
A su vez, Kiev acusó al Ejército ruso de bombardear las posibles rutas por las que la misión podría llegar a la central. “Todo era predecible. Rusia ataca de manera premeditada los corredores por los que la misión del OIEA debe acceder a la central nuclear de Zaporiyia”, dijo el asesor de la presidencia ucraniana Mykhailo Podolyak.


Explicó que los militares rusos llevan a cabo estas acciones para proponer un paso a través de la anexionada península de Crimea y determinadas zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk, ocupadas por Rusia, algo a lo que se opone terminantemente el Gobierno ucraniano. Podolyak insistió en que los expertos del OIEA deben llegar a la planta por el territorio controlado por Ucrania y que se mantienen inamovibles las exigencias de que las tropas rusas abandonen la central nuclear y de que en sus instalaciones haya solo personal ucraniano.

 

Recrudecimiento en el sur
“Confiamos en que la misión (del OIEA) se llevará a cabo, como se ha acordado. Vuelvo a repetirlo: estamos interesados en esta misión y la esperamos desde hace mucho”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.


Añadió que Rusia insiste en “llamar la atención de toda la comunidad mundial sobre la conducta irresponsable de los militares ucranianos, que con sus ataques contra la central de Zaporiyia ponen en peligro la instalación, los territorios aledaños y una geografía mucho más amplia”. Al mismo tiempo, insistió en que “la operación militar especial continúa de manera metódica, de conformidad con los planes, y todos sus objetivos serán cumplidos”.


La llegada de la misión del OIEA a Kiev coincidió con el recrudecimiento de las acciones militares en sur del país. Allí, las fuerzas de Ucrania lanzaron el lunes una ofensiva en la que, según el mando militar ucraniano, rompieron una de las tres líneas defensivas rusas en varios sectores del frente.


Las autoridades ucranianas advirtieron de que no ofrecerán información de las operaciones para no entorpecer su marcha. Pese al hermetismo sobre el objetivo de la ofensiva ucraniana, todos los indicios señalan que se trata de la recuperación de Jerson, la única capital regional conquistada por las tropas rusas desde que entraron en Ucrania. Jerson, en la margen derecha del río Dnieper, está unida por tres puentes, ahora intransitables, al resto de la región homónima, que colinda con Crimea, desde donde las tropas rusas reciben sus suministros, situación que torna en extremo vulnerable su situación.

 

Ofensiva ucraniana

El Ministro de Defensa de Rusia admitió ayer que las fuerzas ucranianas lanzaron una potente ofensiva en el sur, que situó en dirección de Mykolaiv y Krivoi Rog, en la región de Dnipropetrovsk, y que fue rechazada por las tropas rusas.


“Como resultado de unas acciones eficaces de las fuerzas rusas fueron eliminados 48 tanques, 46 vehículos de infantería, 37 blindados de otras clases, ocho camionetas con ametralladoras pesadas y más de 1.200 militares”, dijo el portavoz castrense ruso, Ígor Konashenkov.


El militar ruso indicó que la defensa antiaérea interceptó 44 misiles Himars en las proximidades de las ciudades de Jerson y Nueva Kajovka, que ayer también fueron atacadas. 

En medio de combates, la misión de la ONU se dirige a la central de Zaporiyia

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