sábado 26/9/20

Beirut trata de recuperarse de la brutal explosión que ha dejado al menos 135 fallecidos

El Gobierno libanés decreta el estado de emergencia e investiga las causas por las que se produjo el estallido
El puerto de Beirut, epicentro de la onda expansiva, amaneció completamente devastado | NABIL MOUNZER (EFE
El puerto de Beirut, epicentro de la onda expansiva, amaneció completamente devastado | NABIL MOUNZER (EFE

Edificios destruidos, manchas de sangre en un asfalto cubierto con vidrios rotos y un aire pesado a la respiración marcaban ayer el camino hacia el desolador hueco que queda en el puerto de Beirut tras la explosión que el miércoles dejó al menos 135 muertos y al Líbano sumido en el dolor y la indignación.

Nabin Emboz limpia lo que queda de su pequeña librería. Su negocio como tantos otros no pudo resistir y fue fulminado por la onda expansiva de la deflagración causada el martes por la combustión de cerca de 3.000 toneladas de nitrato de amonio contenidas en un almacén del puerto la capital libanesa.

“Todo lo que le pido a este sistema es que al menos haga pagar al responsable de todo esto”, dijo Emboz con una indignación que trataba de tapar con sarcasmo. “Supongo que tendré que tomarme un año de vacaciones obligatorias”, añadió.

Su situación al menos ha sido mejor que la de miles de víctimas en una ciudad que ayer recordaba una estampa olvidada desde que la guerra civil acabó en 1990.

El ministro de Salud libanés, Mohamed Hasan, informó de que al menos 113 personas han muerto, una cifra que una fuente de ese mismo Ministerio amplió en declaraciones a Efe e indicó que entre muertos y desaparecidos hay 135, aunque no especificó cuántos de cada uno. Sí indicó que el número de heridos supera ya los 5.000.

El Gobierno libanés decretó ayer el estado de emergencia durante quince días en Beirut.

Crisis nacional

El impacto de la explosión trasciende los daños humanos y materiales para el Gobierno libanés, objetivo de las críticas de una población que desde septiembre de 2019 se ha lanzado a la calle para decir “basta” y exigir un cambio en el sectario y corrupto régimen político que ha dejado al país sumido en su peor crisis económica desde la guerra.

“El país está en una crisis nacional. Espero que todo el mundo pare las discusiones y se ponga a ayudar con el desastre que ha golpeado al país”, indicó el primer ministro, Hasan Diab, durante una reunión del gabinete. El primer ministro señaló que la investigación es una “prioridad y sus resultados deben ser rápidos”.

Por ello, el Gobierno anunció el arresto domiciliario de los encargados del almacenamiento de 2.750 toneladas de nitrato de amonio que según las investigaciones causó la explosión.

De acuerdo con las primeras informaciones, difundidas por el propio Ejecutivo, el fertilizante estaba desde hacía seis años en un almacén del puerto sin que nadie hubiera tomado medidas para garantizar su seguridad. l

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