lunes 16.09.2019

Varias entidades denuncian la proliferación de ratas en los barrios

En San Felipe, las casas abandonadas donde crece maleza hacen que los roedores críen en su interior
Una de las viviendas en ruinas, ubicada en San Felipe, en donde proliferan los roedores
Una de las viviendas en ruinas, ubicada en San Felipe, en donde proliferan los roedores

Varias entidades vecinales han presentado escritos en el registro municipal del Concello informando de la presencia de roedores en sus barrios y solicitando que se tomen medidas para evitar que estos animales campen a sus anchas no solo en la zona rural de la ciudad sino también en la urbana.


Hace unos días, se colocaban cebos contra roedores en las palmeras de Caranza para evitar anidaciones de estos animales en los árboles y disminuir así su presencia, pero este no es el único barrio de la ciudad afectado y la maleza, las casas abandonadas o la basura son polos de atracción que hacen que puedan verse ratas en plena calle y, en algunos casos, accediendo incluso a viviendas habitadas, con los consiguientes problemas de salubridad.


La AVV de San Felipe ha sido una de las que ha demandado actuaciones en este sentido al Concello y ya se han puesto en contacto tanto con el concejal de Sanidade, Germán Costoya, como con la de Servizos y Obras, Ana Lamas, que recientemente visitó el barrio y percibió el estado de algunas viviendas donde la vegetación crece a su antojo, favoreciendo la presencia de roedores.

La presidenta de la entidad, María José Tella, indicó que desde el Concello se les dice que no hay empresa de desratización contratada sino que se atiende puntualmente a las demandas vecinales. Sin embargo, la responsable vecinal explica que cada vez hay más roedores debido a la existencia de casas en mal estado sin que se actúe sobre ellas y, además, acceden a las viviendas colindantes que sí se encuentran habitadas, con lo que los habitantes se topan con ratas en sus propias casas.

La concejala de Servizos les explicó a los vecinos que no es sencillo acceder a esas viviendas abandonadas sin permiso y aunque se les requiere a los propietarios el acondicionamiento de las parcelas, el proceso es lento.
La presencia de roedores se ve acentuada con los contenedores de basura, situados en las inmediaciones de estas casas deshabitadas. Además, desde la entidad vecinal alertan de que ya se han producido algunos desprendimientos de esos edificios en ruinas, que pueden caer sobre los viandantes.

Contrato
El edil de Servizos informó de la necesidad de desratizar tanto en este barrio como en otros como Ferrol Vello, de donde también llegaron denuncias, y aclaró que hace más de seis años que no existe un contrato específico parta la desratización, desinfección y desinsectación. Ahora, se está trabajando en la contratación, con el fin de sacar “coa máxima urxencia posible” un contrato que dé cobertura a este tema, para que no solo se atiendan las solicitudes puntuales, sino que haya campañas de prevención en los diferentes barrios.

Con respecto a las medidas tomadas en Caranza, Costoya señaló que se trata de algo puntual y esporádico y que no existe ninguna alarma.

Comentarios