jueves 17.10.2019

El responsable de Digestivo del CHUF, en una conferencia internacional de microbiótica

Javier Castro Alvariño cree que este campo está todavía poco desarrollado pese a ser ya “presente”
Castro Alvariño, durante su intervención en el congreso
Castro Alvariño, durante su intervención en el congreso

El responsable del Servicio de Digestivo del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol, Javier Castro Alvariño, participó ayer en Padrón en la I Conferencia Internacional y Workshop “Microbiota: Que se está a cociñar?”, que reunió a diferentes profesionales de los campos científico, clínico y tecnológico para avanzar en el conocimiento de este campo.

En los últimos años, la microbiótica ha despertado un interés creciente en la comunidad científica por las evidencias que apuntan a que este amplio grupo de microorganismos que se encuentran en el intestino –lo que popularmente se conoce como flora intestinal– es clave para la salud humana.

El médico ferrolano habló sobre la relación entre la microbiótica y la enfermedad inflamatoria intestinal. Así, explicó que la microbiota es el “conjunto de microorganismos que se encuentran generalmente asociados a la mucosa del intestino sano”. Pese a asegurar que existe cierto consenso general sobre que la enfermedad inflamatoria se asocia a la disbiosis –es decir, a los cambios estructurales y metabólicos de la microbiota, que implican la reducción de su diversidad–, matizó que “no hay evidencia hasta el momento de una correlación directa en humanos”.

Para Castro Alvariño, este ámbito “está aún poco desarrollado, aunque ya es el presente”. Así, según la evidencia científica actual, “existe un acuerdo sobre la contribución de la microbiota en la enfermedad inflamatoria intestinal, pero no está claro el papel de los agentes bacterianos específicos o de cambios en el ecosistema intestinal”. En ese sentido, recordó que la mayoría de los estudios son retrospectivos y estudian la microbiota en pacientes que ya tienen la enfermedad. Además, precisó, “la presencia de componentes genéticos añade complejidad a los ensayos”.

Es por ello que Castro Alvariño considera que por ahora “no puede emplearse un perfil específico de microbiota en la práctica clínica como biomarcador para la enfermedad inflamatoria intestinal”, y que “se necesitan aún más estudios para identificar fenotipos y predictores basados en la microbiótica”.

Comentarios