El mundo cofrade de Ferrol llora la muerte de Justo Brotons Rey, un histórico de la Semana Santa

Víctima del amianto, Justo quiso pasar su última Semana Santa ferrolana en un balcón del Suizo
El mundo cofrade de Ferrol llora la muerte de Justo Brotons Rey, un histórico de la Semana Santa
Justo, con sombrero y junto a su hijo, viendo las procesiones en la que fue su última Semana Santa | Jorge Meis

La noticia de la muerte de Justo Brotons Rey ha sentado como un Viernes Santo de aguacero en los círculos cofrades de Ferrol. Se trataba, en este caso, de una muerte anunciada; pero no por ello menos dolorosa para los muchos amigos que atesora este ferrolano, amante y entendido de nuestra Semana Santa, que se ha despedido tras afrontar con entereza un cáncer derivado de la exposición al amianto durante su trabajo en los astilleros.

 

"Qué tristeza", decía el presidente de la Junta de Cofradías, César Carreño, valorando que "el cariño que tenía por la Semana Santa era inmenso" y explicando que "incluso este año, estando malito, no se perdió las procesiones desde el balcón del Suizo". Resumía así la historia de amor cofrade que a todos nos conmovió durante la pasada Semana de Pasión, cuando trascendió que su hijo Justo había alquilado una habitación en el hotel para que viese desde allí los cortejos, a sabiendas de que serían los últimos.

 

Al otro lado del teléfono, Eduardo Barajas se deshace en elogios: "Era un fuera de serie, persona más buena no la había", valora. Enumera que el primer contacto de Justo con el mundo cofrade fue en la extinta Cofradía de la Paz; sin embargo, su amor estaba al final de la calle San Francisco, lleva un manto grana y oro, y sale cada Domingo de Ramos: el Ecce Homo. Fue uno de los fundadores de la hermandad, en 1967, y ejerció como Prioste de la misma.

 

"Es curioso, porque él era del Ecce Homo, su mujer del Cristo de Medinaceli de la Angustia y su hijo de la Virgen de Dolores", aprecia Barajas. Gran coleccionista de archivo de la Semana Santa, atesoraba incluso facturas de imágenes de las hermandades, además de elaborar sus propios capuchones y tronos en miniatura, llegando al casi medio centenar de pasos. Con su videocámara documentó decenas de procesiones.

 

Era además el "presidente eterno" de la tertulia cofrade El Cirio Apagado, que se celebra todavía, ahora en El Congreso, el local ubicado en la calle Dolores, informa Barajas, destacando por encima de todas la relación que tenía Justo con uno de los integrantes, Cuco Fernández, quien este miércoles compartió una bonita foto de ambos en sus redes sociales: "Se buscaban, se atraían, se llevaban fenomenal".

 

"Vamos a echarlo mucho de menos, sin duda", finaliza, no sin antes recordar que muchos de los pasos que discurrieron por la calle Real y vieron a Justo asomado en El Suizo, no dudaron en despojarse de una rosa para dejársela allí. Otros, como Jesús Atado a la Columna, se levantaron a dos manos para saludar y rendir honores a un ferrolano capillita que ya estará preparado con su cámara para no perderse ninguna procesión desde el balcón del cielo.

 

[En la tarde de este miércoles quedará instalada la capilla ardiente en el tanatorio San Lorenzo (número 2), de Ferrol. El entierro tendrá lugar el jueves 17 de abril a las 16.00 horas en el cementerio de Catabois].

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