Domingo 26.05.2019

Juan Lembeye Lartaud

Nacido en Ferrol el 22 de octubre de 1816, Juan Lembeye Lartaud, junto con su coetáneo ferrolano Víctor López Seoane, fue un destacado naturalista. Considerado uno de los mejores conocedores de la fauna cubana, tras permanecer más de veinte años en la isla de Cuba, terminó su vida como alcalde de la localidad de Culleredo.

Retrato de Juan Lembeye
Retrato de Juan Lembeye

Su padre, Vicente Lembeye, descendía de una familia de origen francés asentada en Ferrol desde el siglo XVIII, y su madre, Juana Lartaud, era de origen gallego. Tuvo dos hermanos Laureano, que se retiró de coronel de Infantería, y Benito, profesor de instituto.  


Juan Lembeye pasó sus primeros años en Ferrol, trasladándose luego con su familia a la ciudad de A Coruña, donde su padre fue un miembro conocido de la primera logia masónica fundada en Galicia. La quiebra de los negocios familiares le obligó a seguir la senda de la emigración, como hicieron muchos gallegos, a la isla de Cuba el año 1841. Al principio trabajó como inspector botánico en la Quinta de los Molinos, residencia del Capitán General de Cuba, siendo nombrado profesor ayudante de la cátedra de Física de la Universidad de La Habana.

A partir del año 1843 Lembeye Lartaud emprendió una excursión científica por diferentes localidades de Cuba, estudiando durante siete años la riqueza natural de la isla, especialmente lo referido a la ornitología. En su trabajo estableció relaciones con reputados naturalistas como el alemán Juan C. Gundlach y el español, de origen francés, Felipe Poey, dedicándoles ambos estudiosos a Juan Lembeye los respectivos nombres científicos dados a dos ejemplares de la fauna avícola cubana.


A su vuelta a La Habana el año 1850, habiendo perdido su cargo de profesor en la universidad cubana, se dedicó a la enseñanza privada, dirigiendo desde ese año el colegio Unión. El año 1854 fundó la Academia Mercantil, mientras la sociedad cultural El Liceo le encargó de la cátedra de Física, similar a la que tenía en la Universidad. Por su parte, el Ateneo de La Habana le nombró miembro de su sociedad, al tiempo que establecía relaciones con personas notables de la burguesía y la intelectualidad cubana.


El año 1850, gracias a la ayuda de sus amistades, Juan Lembeye publicó en Cuba su conocida obra “Aves de la isla de Cuba”, una obra pedagógica y de divulgación, con hermosas ilustraciones en color y los nombres populares de las aves cubanas, añadiendo varias nuevas especies al mundo científico en una publicación que tuvo un importante eco en los ambientes científicos internacionales, pero no la esperada en España. La obra se editó el año 1902 en Berlín y el año 1995 fue publicada por la Xunta de Galicia.


Ante las críticas recibidas por los posibles plagios en las ilustraciones de su obra, lo que hizo que considerase una frustración su trabajo de ornitología, Juan Lembeye vendió su importante colección de aves disecadas, con destino a la Universidad de Oviedo. Pasado el tiempo, según informa su biógrafo Guillermo Llorca, renació su interés por la historia natural, destacando su labor como entomólogo desde el año 1855, mientras mantenía una fluida relación con su paisano ferrolano, el naturalista López Seoane y colaboraba en las revistas “ Floresta Cubana”, “La Civilización” y “La Piragua”.


El año 1863 viajó de vuelta a España, instalándose en el municipio de Culleredo, tierra de procedencia de su familia materna. El naturalista ferrolano habitó el conocido Pazo de Liñares o Casa dos Lembeye, una construcción señorial con una amplia finca donde Juan Lembeye introdujo una nueva agricultura experimental, estudiando los nuevos fertilizantes y las enfermedades del trigo. 

En las explotaciones agrarias del pazo ejerció una importante labor pedagógica, enseñando a los labriegos de la zona a mejorar sus cosechas mediante el empleo de las más novedosas técnicas agrarias. Entre los años 1870 y 1880, cerrando su etapa de naturalista, Lembeye Lartaud publicó varios estudios agronómicos e investigaciones realizadas sobre la mejora de cultivos, en especial de los cereales. 


En lo que se refiere a sus trabajos de entomología, bastantes años después de su regreso a Galicia, Juan Lembeye presentó su colección de insectos y mariposas de Cuba en una exposición llevada a cabo en A Coruña en septiembre de 1878, junto con una colección similar presentada por López Seoane. 


Según la crítica, las dos colecciones expuestas estaban cuidadosamente ordenadas y científicamente clasificadas. Al día de hoy no se conoce con exactitud el destino del contenido completo de esta colección, aunque se conserva alguna muestra de la misma en la Casa de las Ciencias de A Coruña.   


Tras ser elegido concejal de Culleredo, fue nombrado alcalde de la localidad, estando al frente del Concello entre los años 1868 y 1871. El año 1889 Juan Lembeye Lartaud volvió a ser elegido alcalde, muriendo en el ejercicio de su cargo, tras una grave enfermedad, en diciembre de ese mismo año, y siendo enterrado en el panteón familiar del cementerio municipal de Culleredo. 


En su recuerdo llevan el nombre de Juan Lembeye el Aula de la Naturaleza del Jardín Botánico de la Ría de O Burgo y una calle de Culleredo. Su vida y obra, tanto en Cuba como en Galicia, fue estudiada por Guillermo Llorca en su obra “Ferroláns” y su faceta específica de entomólogo en un trabajo de Carlos Pereira. Su retrato se conserva en el Museo de Bellas Artes de A Coruña.
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