miércoles 30/9/20

Esther Benítez Eiroa

Casada con el escritor madrileño Isaac Hernández Montero, colaboró en su programa de TVE “Encuentros con las letras”, dirigiendo posteriormente su propio programa “Señas de identidad”, dedicado a la producción literaria

Retrato de Esther Benítez y El mundo creativo de Esther Benítez
Retrato de Esther Benítez y El mundo creativo de Esther Benítez

La escritora ferrolana Esther Benítez Eiroa está reconocida como la persona que posiblemente haya llevado a cabo en España el más amplio y completo trabajo en el campo de la traducción de obras literarias. Nacida el año 1937 en el número 10 de la calle María de Ferrol, fue la segunda entre los once hijos de un matrimonio formado por un médico y una profesora. Estudió el bachillerato en el colegio ferrolano de la Compañía de María y posteriormente cursó en la Universidad Complutense de Madrid la carrera de Filosofía y Letras, obteniendo las licenciaturas de Filología románica y Filología italiana y realizando posteriormente el curso de doctorado. 
Terminados sus estudios universitarios, tuvo una breve trayectoria profesional como docente, trabajando como profesora en Dakar, Senegal y en los Estados Unidos. Casada con el escritor madrileño Isaac Hernández Montero, colaboró en su programa de Televisión Española “Encuentros con las letras”, dirigiendo posteriormente su propio programa “Señas de identidad”, que estaba dedicado a la producción literaria. Además Esther Benitez manifestó su tendencia didáctica impartiendo diversos cursos y seminarios, pronunciando numerosas conferencias y escribiendo variados artículos en torno al trabajo profesional de los traductores. Como periodista escribió con cierta asiduidad en las páginas de cultura del diario “El País”.
Una vez establecida en Madrid, aunque sin dejar de trasladarse todos los veranos a Ferrol, Esther Benítez comenzó a dedicarse profesionalmente a su trabajo como traductora a partir del año 1968, dejando de lado sus anteriores actividades docentes. Como prolífica e incansable traductora de las lenguas románicas vertió al castellano más de cien obras literarias, en su mayoría de autores italianos y luego de franceses, de varios de los cuales se convirtió en una especialista, siendo consideradas por sus colegas sus traducciones como unos trabajos modélicos, transparentes y de gran exactitud. 
Dentro de una larga lista, como trabajos más destacado de Benítez Eiroa deben citarse las traducciones que llevó a cabo de los escritores Giovanni Bocaccio, Nicola Maquiavelo, Alejandro Manzoni, Cesare Pavese, Italo Calvino, Alberto Moravia, Pier Paolo Pasolini, Dino Buzzati, Vincenzo Consolo, Leonardo Sciascia, Guy de Maupassant, Alberto Dumas, Émile Zola, Julio Verne y Albert Camus, entre otros.  Por todo ello fue internacionalmente reconocida y galardonada su labor en Italia, Francia e Inglaterra
De gran interés y resonancia mediática fue la traducción que la escritora ferrolana realizó de las aventuras del personaje de la serie infantil de “El pequeño Nicolás”, creado por René Goscinny y Jean-Jacques Sempé. Como reconocimiento a su amplia labor de traductora se le concedió el Premio Fray Luis de León el año 1978 y el Premio Nacional de Traducción el año 1992.
La actividad de Esther Benítez como traductora trascendió de su específico e intenso trabajo profesional, luchando en el campo institucional a favor de los derechos laborales y del reconocimiento económico y artístico del trabajo de los traductores, reivindicando de forma clara los derechos de propiedad intelectual de este colectivo. De esta manera desplegó un amplio y continuado trabajo en numerosas entidades y plataformas, siendo secretaria y presidenta de la Asociación Española de Traductores e Intérpretes (APETI) así como fundadora y gerente del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), entre otras asociaciones.
El año 1983 Benítez Eiroa fundó en Madrid la Asociación Colegial de Traductores (ACE Traductores), que luego presidió durante diez años. Además, en su trabajo en Televisión Española diseñó varios programas literarios, insistiendo en la importancia del traductor como elemento indispensable en la difusión de la cultura. De la misma forma apoyó la creación de la Ley de Propiedad Intelectual que se promulgó el año 1987 y que fue considerada en su momento como la más avanzada de Europa.   
En este aspecto también se debe destacar que Esther Benítez llevó a cabo el año 1988 el primer censo nacional de traductores de España, escribiendo el “Diccionario de traductores” el año 1992 y el “Libro Blanco de la traducción en España” el año 1996. Fue asimismo de gran interés su trabajo en la revista gallega de traducción “Viceversa”, formando parte de su consejo asesor. Como escritora redactó los textos del libro de viajes “Galicia”, publicado el año 1969.
Su marido, el escritor Isaac Hernández Montero (conocido como Isaac Montero), había nacido en Madrid el año 1936, falleciendo el año 2007. Hijo de maestros, ingresó el año 1956 en la Escuela Oficial de Periodismo, continuando luego sus estudios de Derecho y Filosofía y Letras. Como periodista trabajó en la sección de internacional del diario “Pueblo” y a finales de los años 1950 participó en la creación de la revista “Acento Cultural”. Políticamente cercano al Partido Comunista, al igual que su mujer Esther Benítez, Isaac Montero fue galardonado con el Premio Nacional de la Crítica el año 1998.
La vocación como escritor de Isaac Montero se inició a los doce años, tras la muerte de su padre. Defensor de la lengua castellana e identificado con el realismo crítico y la crítica social, el autor madrileño escribió una docena y media de novelas, entre las que se encuentran “Al final de la primavera” (año 1965), “Necesidad de un nombre propio” (año 1978), “Pájaro en una tormenta” (año 1985), “Ladrón de lunas” (año 1999) y “El lobo cansado”, una obra publicada poco antes de su fallecimiento. Trabajó también como guionista, tanto de series televisivas como de largometrajes.
Esther Benítez Eiroa falleció en Madrid el 12 de mayo de 2001 tras una larga enfermedad. En reconocimiento a su amplia actividad profesional, la empresa ACE Traductores instituyó el año 2006 un prestigioso Premio de Traducción que lleva su nombre. La traductora ferrolana figura en el “Diccionario de traductores” de editorial Pirámide, año 1992, y en el “Diccionario histórico de la traducción en España”, obra de Francisco Lafarga y Luis Pegenaute, año 2009. Diversos aspectos de su vida y de sus trabajos fueron tratados por el escritor Luis Alonso Girgado y por la publicación “Ferrol en feminino. Mulleres na historia da cidade”.
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