miércoles 21.08.2019

Cristina Otero | “La música puede curar a las personas por dentro y por fuera”

La clarinetista y profesora en el colegio Mercedarias de Ferrol, Cristina Otero, volverá en julio al continente africano para seguir colaborando en el proyecto de la ONG Destino Uganda a través del cual se ofrecen clases de música a niños y niñas en situaciones complicadas

Cristina Otero regresará el próximo mes de julio por tercera vez a África para colaborar con la ONG Destino Uganda
Cristina Otero regresará el próximo mes de julio por tercera vez a África para colaborar con la ONG Destino Uganda

El próximo mes de julio, Cristina Otero (27 años), profesora de Música en el colegio Mercedarias de Ferrol, partirá rumbo a Uganda. Será su tercer viaje al país africano, al que acude con la misma misión que la primera vez, en 2016: participar como voluntaria en el proyecto que la ONG Destino Uganda lleva a cabo en una casa refugio para huérfanos y niños de la calle.
Allí han puesto en marcha una escuela de música (Iganga Community Brass Music School) a través de la cual pretenden mejorar la vida de los niños y niñas de Nkatu, un barrio desfavorecido de Iganga, ciudad en el sur del país.


Además de los 14 niños que viven en la casa, otros 40 más acuden en la actualidad a estas clases de música gratuitas.


Otero, clarinetista (obtuvo el Grado Profesional en el Conservatorio Profesional Xan Viaño de Ferrol y el Superior en A Coruña), se implicará de nuevo este año en el proyecto porque “creo que es necesario, en mi caso como docente, compartir todo lo que pueda en aquellos lugares en donde más se necesita. Además, creo que es también oportuno que mis alumnos y mis alumnas de aquí conozcan ese otro mundo del que tan poco nos hablan, esa parte del planeta que se muere a nuestra costa”, dice.


“Creo firmemente que pocas disciplinas como la música pueden curar a las personas por dentro y por fuera”, añade.

Liberación
Asegura que vuelve porque “humanamente, creo que un lugar así es una liberación de este mundo de consumo y humo, como diría Benedetti; como digo yo, bendito aquel que no siente ansia por tener más de lo que se necesita para vivir”, afirma.


Durante su estancia en la escuela, dará clases a los niños para seguir avanzando, junto a los demás colaboradores del proyecto, en la creación de una banda de música.

“Para ellos estas clases son una fiesta, nos lo pasamos genial. Y además tiene mucha facilidad para la música, es algo innato en ellos”, destaca la profesora.


Para ella resulta una experiencia muy positiva. “A mí aquello me da mucha fuerza para llegar aquí y querer profundizar en la educación de ciertos valores que parecen olvidados. Aquí todo es mucho más materialista”, considera.


Cristina Otero acudirá en esta ocasión con otro compañero de la ONG, saxofonista, a un país que para ella resulta muy especial, sobre todo “por su gente”. Al regreso, tiene previsto llevar a cabo alguna acción de sensibilización.

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