jueves 18.07.2019

La Cocina Económica recuperará las buhardillas originales de Ucha

La memoria de la entidad da cuenta del incremento de usuarios y raciones durante el año pasado

La Cocina Económica recuperará las buhardillas originales de Ucha

La Cocina Económica da cuenta en su memoria anual, que acaba de publicar, del anunciado incremento de usuarios registrados durante el 2018. A pesar de que, tras lo más duro de la crisis económica, en 2013 se había iniciado una bajada continua, el año pasado se volvieron a aumentar las raciones. Así, registraron una media de 118 usuarios en los almuerzos y de 56 en las cenas, con un incremento más notable a partir de marzo y con el pico en noviembre, cuando se dieron una media de 125 almuerzos y de 62 cenas. En total, el servicio de comedor social fue utiliado por 554 personas, 273 de las cuales lo hacían por primera vez.


El presidente de la entidad, Antonio Tostado, no tiene una explicación estructural a este repunte. “No hubo una variación en la tipología de usuarios”, explica. Comenta que lo único que se salió de lo normal fue la presencia de cuatro familias cuya situación acaba redirigiéndose por parte de los servicios sociales para evitar el estancamiento. “Lo que detectamos, quizás, es una falta de soluciones para la zona de Ferrol a largo plazo, pero tampoco tenemos un aumento de usuarios ferrolanos”, apunta Tostado. El perfil se mantiene en un varón de mediana edad, español, en desempleo y con prestaciones o pensiones mínimas, sin apoyo familiar o con relaciones rotas o deterioradas.

El equipo técnico de la entidad hace una valoración profesional para decidir qué personas pueden o no acceder al servicio según su situación económica y social. Mantienen además entrevistas para trazar itinerarios personalizados y de seguimiento para garantizar que se cumplen los requisitos. Se detectan situaciones de riesgo, entre las que las más significativas son las relacionadas con personas mayores, así como dificultades en familias con menores a cargo o usuarios con problemas de salud mental.
La Cocina Económica se mantiene en un 60% por las aportaciones de los socios y donativos esporádicos y en un 40% con las ayudas públicas. La situación es estable aunque Tostado detecta que las donaciones proceden sobre todo de gente mayor y que los jóvenes están más alejados de esta iniciativa. “No se valora tanto como antes y eso puede ponerla en peligro a largo plazo”.
Sí hay, sin embargo, un importante compromiso en el voluntariado, con 42 personas que ayudan en el comedor.

Futuras obras
La institución avanza además en su objetivo de lograr la protección del inmueble. Las inversiones de 2018 se centraron en la recuperación del enlucido original del comedor y la reposición estética original del edificio modernista.


Además se actualizaron distintas instalaciones. Para 2020 se ha logrado una subvención autonómica de 93.000 euros con la que recuperar la cubierta y elementos originales como las buhardillas, además de pintar todo el exterior. Se quiere concluir así la reforma del inmueble.

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