jueves 24/9/20

La ciudad naval adapta su estilo a las nuevas medidas de seguridad sanitaria

El impacto económico de la pandemia de coronavirus, especialmente en sectores como el de servicios de cuya fortaleza no se dudaba, está todavía lejos de resolverse. Sin embargo, la “nueva normalidad” ha traído consigo oportunidades de negocio que meses atrás parecían inconcebibles en la comarca de Ferrolterra
Los diseños ofrecidos en O Cobil da Loba cambian continuamente | jorge Meis
Los diseños ofrecidos en O Cobil da Loba cambian continuamente | jorge Meis

La pandemia de coronavirus, todavía presente y lejos de acabar, ha supuesto un cambio radical en prácticamente todos los aspectos de la vida social, política y económica del país. Al margen del drama al que se enfrentó la ciudadanía durante los primeros meses de la enfermedad, con la “nueva normalidad” también llegó un importante cambio a nivel económico que muchos emprendedores han sabido aprovechar. Desde el aumento en la demanda de redes VPN para potenciar el teletrabajo a la venta masiva de pantallas protectoras, pasando por el incremento en la importación de material sanitario, las oportunidades han crecido para quien ha tenido la oportunidad de ver estos nichos de mercado.

No obstante, si ha habido un producto que ha simbolizado la adaptación, tanto en el plano sanitario como en el estético, a la “nueva normalidad”, han sido sin duda las mascarillas. Este elemento, en cuestión de semanas, pasó de ser mero material sanitario a todo un complemento, una faceta que los emprendedores de Ferrol han sabido aprovechar, aunque en muchos de los casos más con la solidaridad que con los beneficios en mente.

Nuevo producto estrella

Pese a lo frívolo que pueda parecer denominar un artículo sanitario como un producto de moda, lo cierto es que las mascarillas han tomado las tiendas de Ferrol. Con un precio que oscila entre los cinco y los siete euros, estos elementos presentan toda clase de modelos y estampados, desde colores lisos y conservadores hasta diseños atrevidos de héroes de historieta. De hecho, hasta nueve de los establecimientos abiertos en las calles Real, Galiano y Dolores exponen sus modelos en sus escaparates y muchas otras cuentan con una gran oferta en su interior.

Del mismo modo, pese al temor inicial de desabastecimiento, tanto farmacias como supermercados han adoptado este nuevo producto, aunque en este caso en su vertiente más sanitaria, con packs de mascarillas quirúrgicas o modelos básicos de marcas extranjeras en colores estándar.

Personal y solidario

Como ya se había mencionado, muchas de estas ofertas tienen una proyección más solidaria que económica. Es el caso de O Cobil da Loba, en la calle Galiano. La gerente de este establecimiento de artesanías, Matilde Ramos, explica que “o precio é simbólico, porque sei que isto é unha necesidade e quero que esté ao alcance de todo o mundo”. Esta artesana y modista, que confecciona ella misma las mascarillas, recuerda que “este texido está homologado pola norma 10065, e polo tanto son texidos especiais para confeccionar as mascarillas. Levan dúas capas e a tea é hipoalerxénica, cun tratamento hidrófugo e antivacteriano e non precisa de filtros, polo tanto ata os trinta lavados non necesitas meter o filtro. Aínda así eu xa as preparo cun bolsillito para metelos”.

Ramos también confecciona por encargo para empresas “como as carnicerías do mercado” o grupos de música, utilizando técnicas como la serigrafía o la sublimación para poner los logos.

Recaudar fondos

También desde un punto de vista solidario comenzó la oferta del establecimiento de moda infantil MIA y LIA, en la calle Real. Isabel Foira, gerente del comercio, recuerda que “realmente empezamos con esto cuando, en pleno confinamiento, decidimos hacer algo para ayudar a Ferrol, para apoyar económicamente en lo que pudiésemos, así que una amiga me habló del banco de alimentos y podía llevarles mascarillas. Así que les fabriqué cincuenta mascarillas y se las llevé”. A partir de ahí, relata, propuso venderlas y donar los beneficios íntegros al banco de alimentos. “Estuvimos un poco sobrepasadas. Lo pusimos en nuestro Instagram y los pedidos eran tan grandes que nos costó llegar. Pero llegamos y al final les donamos 6.280 euros”.

Así, como se suele decir, el resto es historia. Ante los continuos pedidos, el equipo de Isabel decidió probar con sus propios tejidos, viendo que las mascarillas ya se habían convertido en todo un complemento de moda.

Ferrol mola

Como no podía ser de otra forma, el nuevo complemento de moda de la ciudad naval no podía carecer de uno de los símbolos más característicos de la misma.

En A vella fábrica de Lapis –y también en la Central Librera de la calle Real–, Carlos Mor, su responsable, comenta que “nosotros trabajamos con ilustradores y uno de ellos es el autor de Ferrol Mola”, el cual “empezó por unas poquitas, se agotaron súper rápido y ahora se supone que recibiremos más”. A pesar de que el producto estrella está agotado, en cuestión de días podrá volver a ser adquirido. l

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