martes 31.03.2020

El cierre de las centrales hundió las ganancias de Endesa un 88% en 2019

Los dividendos de la eléctrica, no obstante, no se vieron afectados por el proceso de descarbonización
El coste de desmantelamiento de la central de As Pontes ascendería inicialmente hasta los 132 millones de euros | JORGE MEIS
El coste de desmantelamiento de la central de As Pontes ascendería inicialmente hasta los 132 millones de euros | JORGE MEIS

El proceso de cierre de las centrales térmicas de Endesa de As Pontes, Litoral, Teruel y Alcudia supusieron una caída en los beneficios de la compañía del 87,9% el pasado ejercicio. Según informó ayer la eléctrica en su junta de accionistas, los deterioros contables de sus activos ligados a la producción mediante carbón aumentaron hasta los 1.873 millones de euros, siendo 1.469 por las centrales térmicas y otros 404 millones por las no peninsulares.

Estos resultados, no obstante, no afectarían a los dividendos que la compañía repartirá entre sus accionistas, que en el presente ejercicio se incrementaron un 3%, pasando de los 1.511 millones de euros en 2018 a los 1.562 durante el presente ejercicio. En este sentido, la eléctrica prevé presentar a su consejo de administración una distribución del dividendo de un importe bruto de 1,47 euros por participación.

Apuesta por las renovables

La tesitura del cierre de centrales, especialmente aquellas que contaban con un plan de renovación para adaptarse a los estándares europeos de emisiones, como la de As Pontes, aceleró la apuesta de la compañía por las energías renovables. Precisamente este punto es el que más afectó a los beneficios de la compañía, que en su cómputo incorpora el coste de 132 millones del desmantelamiento de la central pontesa, 109 de Litoral y otros 250 por Teruel y Baleares.

En este sentido, cabe recordar que la eléctrica elevó hasta los 1.887 millones de euros su previsión de inversiones, principalmente en el sector de las renovables. La propia compañía presentó a comienzos de año su plan Futur-E, que tiene como objetivo tanto paliar los efectos adversos del cierre de sus centrales en el tejido económico e industrial de las zonas en las que se asienta –en As Pontes están en riesgo unos 700 puestos de trabajo, entre directos e indirectos–, como reemplazar la potencia perdida por la generación de carbón por otra de energías limpias, especialmente eólica.

Así, el consejero delegado de la eléctrica, José Bogas, apuntó que “Endesa va a liderar la transición energética en España, para lo que estamos haciendo un enorme esfuerzo inversor en renovables y en digitalización, clave para continuar ofreciendo buenos resultados en un mercado cada vez más complejo”.

Así, la compañía anticipó una cartera de proyectos de renovables de unos 20.000 megavatios, de los cuales más de un 25% ya cuentan con un punto de conexión a la red. Y es que, como detalló la compañía, cerca del 70% de las inversiones realizadas el pasado año estuvieron destinadas a estas tecnologías, lo que ha permitido que el 73% de la producción eléctrica peninsular de la corporación esté libre de CO2.

Pruebas en primavera

La situación concreta de As Pontes, no obstante, continúa siendo delicada, principalmente por la incertidumbre que se vive en torno al cierre de la central. Por una parte, la eléctrica se reservó el derecho de recular en su decisión de clausurar la planta de ser positivas las pruebas con combustibles alternativos; unos análisis que en un principio se realizarían a comienzos de año pero que finalmente fueron pospuestos a primavera.

De igual forma, el mencionado plan Futur-E de la compañía para la localidad –cada área afectada cuenta con su propio proyecto– aún no ha sido detallado y desde los sindicatos se criticó durante su presentación que no ofrece una seguridad palpable para el empleo indirecto más allá de planes de formación y preferencia de contratación a la hora de realizar las tareas de desmantelamiento de las instalaciones. Del mismo modo, el colectivo de transportistas de carbón –que continúa encerrado en el ayuntamiento de As Pontes– sigue sin recuperar su actividad.

Por su parte, desde el Concello pontés se solicitó, a modo de contingencia, la modificación de la legislación en materia de conexión a la red eléctrica.

Comentarios