jueves 23.01.2020

El buque “Blue Star” presenta numerosos daños estructurales en el casco y la hélice de poca gravedad

La Delegación del Gobierno en Galicia adelantó que la investigación del accidente tardará al menos un año
Dos técnicos inspeccionan el navío en el puerto interior de Curuxeiras, en Ferrol | daniel alexandre
Dos técnicos inspeccionan el navío en el puerto interior de Curuxeiras, en Ferrol | daniel alexandre

El buque quimiquero “Blue Star”, rescatado el martes de la costa de Ares tras quedar encallado en la madrugada del pasado 23 de noviembre, presenta numerosos daños estructurales en su casco y hélice “que no son graves”, según adelantó ayer la Delegación del Gobierno en Galicia. El navío, que tras su recuperación se emplazó en el puerto exterior de Ferrol para una primera inspección, fue trasladado durante la mañana de ayer al muelle interior de Curuxeiras para continuar con la valoración de los daños tras ser garantizada su flotabilidad.

Así, el balance inicial de desperfectos sufridos destaca la presencia de grietas de hasta seis metros en el casco y que la zona de babor es la más afectada. Del mismo modo, los tanques de lastre fueron los más dañados, mientras que los de carga permanecen intactos. No obstante, estos detalles parten de dicha primera inspección y son independientes de la labor de la Comisión de Investigación del accidente, cuyas conclusiones, según adelantó ayer la Delegación del Gobierno, podrían tardar “al menos un año”.

Este horizonte temporal, sin embargo, choca con el marcado días atrás por el Grupo de Expertos no Gubernamentales del Sistema Mundial de Socorro, que tras el accidente apuntaron que existe la obligación de presentar dicho informe en un período de doce meses tras el accidente y que, de no ser posible, deberá elaborarse uno provisional.

La investigación, por tanto, buscará determinar la cadena de situaciones que se dieron desde el incendio en la sala de máquinas hasta el accidente. En este sentido, el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, defendió que el capitán del navío “hizo lo que tenía que hacer” dadas las circunstancias.

Asimismo, el segundo informe técnico, que se está realizando en la actualidad, servirá para que el armador del barco decida en qué astillero se realizará la reparación. Al parecer, Navantia estaría pujando para que se tengan en cuenta las instalaciones de Ferrol, pero fuentes implicadas en el operativo adelantaron que una compañía portuguesa también estaría entre las candidatas.

Protocolos
El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, que participó ayer en una reunión de evaluación del operativo junto con representantes de Salvamento Marítimo y la Marina Mercante en la torre de control marítima de A Coruña, destacó que, una vez que se detectó el incendio y la nave “perdió velocidad” se activaron “todos los protocolos”.

Estos, apuntó, se establecieron en 2014 y determinan si se permite el fondeo de un buque en la ría. De igual forma, Losada recordó que, una vez el primer intento de rescate fue llevado a cabo sin éxito, “fue la naviera la que decidió suspender los intentos (...) para un mejor análisis de la situación del barco”. En cuanto al coste del operativo, el delegado afirmó que “se esta haciendo inventario de gastos y se informará a la aseguradora” de los mismos.

Finalmente, Javier Losada aprovechó la ocasión para felicitar a todos los agentes implicados en el rescate, destacando “la coordinación de los servicios públicos y privados”, y agradeciendo “el buen trabajo de todos los técnicos de Salvamento Marítimo y Marina Mercante, a todo el equipo de Fomento por su buen hacer”.

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