sábado 04.04.2020

Sánchez irrita a Torra por proponer una fecha para poner en marcha la mesa de diálogo sin pactarla

Rubian considera que es “una buena noticia” que Moncloa quiera cumplir el pacto de reunirse este mes

Torra y sus consellers llegan a la reunión semanal del Ejecutivo catalán | aec
Torra y sus consellers llegan a la reunión semanal del Ejecutivo catalán | aec

El anuncio del Gobierno, que propuso que la mesa de negociación sobre Cataluña se constituya el lunes en la Moncloa, no gustó al presidente del Generalitat, Quim Torra, quien reprochó al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, no haber acordado con él previamente la fecha.

“Lamentamos que Moncloa haya anunciado una fecha sin ningún acuerdo ni teniendo en cuenta la agenda del presidente Torra”, señala el comunicado difundido por la oficina de comunicación de dirigente catalán poco después de conocerse el anuncio del Gobierno.

El gabinete de Torra, añade que trasladó al del presidente Sánchez “la voluntad de acordar una fecha siguiendo el compromiso de los dos presidentes”.

Fuentes de Moncloa explicaron que lo que comunicaron es una propuesta y desde el Palau de la Generalitat confirmaron que ayer por la mañana el gabinete de Sánchez contactó telefónicamente con el equipo de Torra “para decir que querían anunciar la fecha del 24 de febrero”.

No obstante,  el comunicado del Govern señala que “para favorecer el diálogo, se les pidió explícitamente comunicarla conjuntamente cuando la fecha estuviese acordada, y no hacerlo unilateralmente”.

Torra y Sánchez, prosigue la nota, pactaron en su reunión del día 6 en Barcelona que “dos equipos técnicos designados por ellos mismos acordarían la fecha de la mesa de negociación, el lugar de reunión y el orden del día”.

Pero desde Moncloa, aseguran en la Generalitat, aún no comunicaron “cuál es su equipo técnico para prepararlo”.

Cuadrar las agendas

Este asunto estuvo muy presente en el Congreso de los diputados, donde la portavoz de JxCat, Laura Borrás, lamentó que el Gobierno anuncie una fecha “sin tener pactadas las cosas”, aunque subrayó la disposición a hablar y a cuadrar las agendas.

Más optimista, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, consideró una buena noticia que se vaya a reunir la mesa de negociación.

“Es una buena noticia que se hable de cumplir con ese acuerdo de que la reunión se haga en febrero”, según Rufián, quien no quiso entrar en la polémica argumentando que no va a “meter más presión a una mesa que ya tiene mucha”.

En el trasfondo de esta polémica subyacen las discrepancias entre JxCat y ERC en torno a la exigencia de un mediador en la mesa, una figura que pide JxCat mientras que ERC defiende que eso no debe ser una condición sine qua non, a la vista de la negativa tajante del Gobierno.

También en el Congreso, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quiso dejar claro que el Gobierno acude a la mesa de diálogo con el ánimo de llegar a puntos de encuentro y sabiendo “que es muy difícil” porque “cada uno nos encontramos en las antípodas”.

Ponerse de perfil

En respuesta a una interpelación del diputado de JxCat Ferran Bel sobre las relaciones económicas Cataluña-España, Montero se mostró confiada en que la mesa contribuya a “normalizar la convivencia” porque, añadió, “no podemos vivir de espaldas, ni poniéndonos de perfil como el PP hizo durante demasiado tiempo”.

Desde la oposición, la portavoz de PP en la Cámara Baja, Cayetana Álvarez de Toledo, acusó al Gobierno de dar al “usurpador” Quim Torra y a los independentistas “la foto de la rendición de un Gobierno democrático a las posiciones de un grupo de delicuentes” con la constitución de la mesa de diálogo.

En su opinión, tiene una “gravedad simbólica inmensa”, ya que es un hecho “profundamente lesivo y ofensivo” para los constitucionalistas catalanes y “marca el triunfo de los separatistas y los golpistas, de las personas que están en la cárcel”, más allá de lo que pueda salir de la mesa en sí.

Para el secretario general del grupo de Ciudadanos en el Congreso, José María Espejo, la reunión de la mesa de diálogo con Cataluña es una “muestra más” de la “sumisión” del Gobierno de Pedro Sánchez a los “postulados” de Torra.

Comentarios